APUNTE.COM.DO.- La Asociación Dominicana de Profesores (ADP) ha puesto sobre la mesa un problema que rara vez se discute: la inseguridad en los planteles educativos dominicanos y la violencia entre estudiantes.

El gremio señaló que muchos alumnos, desde niños hasta adolescentes, viven en hogares con circunstancias que inciden negativamente en su proceso de aprendizaje, llegando incluso al consumo de alcohol.

La separación de los padres y la falta de acompañamiento son situaciones que obligan a los menores a asumir responsabilidades adultas tempranas, como preparar sus propios alimentos, atender su higiene y manejar su día a día sin una figura familiar que los guíe, lo que repercute en su estado emocional.

“Entonces, ese niño que no está siendo educado en el hogar, que no tiene quien lo guíe, quien le inculque valores, quien le inculque respeto, quien le inculque amor, ese niño es el que llega a las aulas de nuestro país”, expresó la profesora Génesis Santos, secretaria de Educación y Formación Sindical de la ADP, en declaraciones a Listín Diario.Eduardo Hidalgo alertó, durante su intervención en el Desayuno del Listín, sobre el hacinamiento escolar en Higüey.

Ante este escenario, las escuelas asumen una doble responsabilidad: además de educar, deben cubrir aspectos familiares, psicológicos y afectivos, pues hay niños que solo encuentran el afecto de un adulto cuando el maestro les da un abrazo. La ausencia de un familiar atento ha llevado a muchos estudiantes a integrarse a pandillas, buscando aceptación y reconocimiento.

“Lo que no están recibiendo en el hogar, lo que no están recibiendo de las instituciones que deben dedicarse a eso. Ahí (en las pandillas) ellos sienten que es donde pertenecen”, detalló Santos.

Otro problema que enfrentan los docentes es el aumento de adicciones entre los jóvenes, especialmente al alcohol y al cigarrillo. “Los niños también los lunes llegan a los centros alcoholizados”, afirmó el gremio, indicando que muchos maestros notan a los estudiantes somnolientos, con falta de sueño y aroma a bebidas alcohólicas y tabaco.

En cuanto al control de las pandillas escolares, la ADP señaló que la escasez de policías escolares limita el orden en las escuelas. Ángel Cuello, secretario de Investigación y Estadística, opinó que esto refleja el cambio profundo que ha experimentado la sociedad y los preocupantes niveles de violencia en República Dominicana, por lo que instó a realizar un estudio sociológico.

Según datos de la ADP, en el país solo hay unos tres mil policías escolares para aproximadamente nueve mil escuelas. El Ministerio de Educación había prometido resolver el déficit de policías y porteros antes del inicio del año escolar 2025-2026, tras las denuncias en zonas como Hato Mayor, San Francisco de Macorís y Santo Domingo Oeste.Eduardo Hidalgo, presidente de la ADP.

La función de los policías escolares es mantener una coordinación integral con las autoridades docentes, las asociaciones de padres y amigos, los alumnos y otras organizaciones de la sociedad civil, con el fin de garantizar la seguridad de la comunidad educativa y apoyar la toma de decisiones en materia de seguridad.

En otro orden, la ADP informó que, según el informe del Observatorio Educativo al cierre del año escolar 2025-2026, en el nivel Primaria el 58.1 por ciento de los encuestados señaló que existe al menos una plaza docente vacante en cientos de escuelas, y el 14.6 por ciento reportó tres o más vacantes.

Cuello explicó que las áreas con mayor déficit de docentes son Informática, Artes, Idiomas, así como coordinadores y psicólogos. Las materias tradicionales como Matemáticas, Lengua Española, Ciencias de la Naturaleza y Ciencias Sociales también presentan falta de profesores.

En el Banco de Elegibles, desde 2021 hay 983 docentes en espera de nombramiento, y se están haciendo asignaciones mediante contratos. El déficit de calidad educativa también repercute en la calidad de vida de los maestros.

Cuello destacó que las condiciones de salud de los docentes han empeorado, especialmente por el síndrome de burnout, definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un estado de agotamiento físico, mental y emocional. En los docentes dominicanos, esta carga laboral también se lleva a casa.

Eduardo Hidalgo, presidente de la ADP, señaló que muchos pensionados dependen de medicamentos por enfermedades causadas principalmente por el estrés y la sobrecarga de trabajo. “Ustedes sabían que el recreo lo atienden los maestros. Que el almuerzo, violando leyes internacionales, los maestros no tienen la hora de almuerzo. Son los maestros que ustedes ven en una escuela hasta dándole la comida a los niños”, dijo Cuello, quien agregó que el tiempo personal también lo dedican a la docencia.