APUNTE.COM.DO.- El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió distintas zonas de Colombia el lunes 10 de agosto de 2026, a las 7:34 a. m., provocó daños visibles en la Catedral Basílica de Manizales, convirtiéndose en una de las imágenes más representativas de la emergencia. Una de las torres del templo cedió y cayó hacia el interior, la cruz superior se desprendió y el edificio permanece cerrado mientras se evalúan las afectaciones estructurales.

El movimiento telúrico, cuyo epicentro se localizó en el departamento del Chocó, se prolongó por más de tres minutos y motivó la evacuación de los edificios cercanos a la Plaza de Bolívar, en la capital de Caldas. Comerciantes, residentes y trabajadores permanecieron en el espacio público mientras las autoridades verificaban las condiciones de seguridad.

Una transmisión en vivo registró el instante en que un sacerdote interrumpió la misa y se refugió junto a una de las columnas de la estructura. Las imágenes muestran el movimiento de los arreglos florales del altar y la caída de fragmentos de cemento detrás del religioso.

Los videos e imágenes que circulan en redes sociales también revelan que una de las torres laterales de la Catedral Basílica Metropolitana Nuestra Señora del Rosario se desplomó durante el temblor. El resto del edificio presenta múltiples grietas y otra torre quedó inclinada, lo que obligó a cerrar el lugar hasta una revisión técnica y una posterior intervención.

La Arquidiócesis de Manizales detalló en sus canales oficiales que el movimiento sorprendió a los feligreses cuando la celebración estaba por concluir y era transmitida por YouTube: “Así vivimos este angustioso momento. Justo cuando estábamos terminando la Santa Misa, que transmitíamos en directo a través del canal de YouTube de la Arquidiócesis de Manizales, sentimos el fuerte movimiento que nos sorprendió a todos. En medio del temor y la incertidumbre, elevamos nuestra mirada a Dios”.

En un mensaje posterior sobre la caída de la torre, la arquidiócesis señaló: “En medio del movimiento de la tierra, nuestra fe permanece firme. Este es el momento exacto en que el sismo sorprendió a Manizales y dejó su huella en nuestra Catedral. Un momento que nos recuerda, una vez más, nuestra fragilidad humana y la necesidad de permanecer unidos”.

La reacción del sacerdote, que corrió hacia un costado del templo para sostenerse de una columna, acaparó la atención de los usuarios.

El arzobispo de Manizales, José Miguel Gómez Rodríguez, se pronunció sobre lo ocurrido y expresó a la comunidad local: “Reciban todos mi saludo más cordial en momentos en que nuestra región vive una crisis realmente grave por motivo del terremoto que padecimos esta semana de siete punto cuatro grados en las escalas internacionales. El movimiento, además muy prolongado y particularmente violento, afectó muchísimas estructuras, muchas viviendas, edificios y también templos y lugares sagrados”.

Gómez Rodríguez indicó que la iglesia todavía recopila información sobre los daños en los edificios eclesiásticos, pero enfatizó que la prioridad inmediata son las personas afectadas: “Todavía estamos enterándonos de los daños que revisten los edificios eclesiásticos. Pero ahora lo más importante son ustedes, los fieles, los sacerdotes y todos los vecinos que también padecieron lo mismo”.

El arzobispo mencionó además dificultades en la diócesis de Pereira y afectaciones en la diócesis de La Dorada Guaduas, que abarca el oriente de Caldas y otras parroquias. También envió un saludo a la diócesis de Armenia, de la que dijo aún no tenían reporte, aunque estimó que también sintió la fuerza del sismo.

En su mensaje final, instó a atender las indicaciones de las autoridades locales y a mantener la asistencia a quienes estén en situación más vulnerable: “Es normal que en estos días tengamos miedo, pero más normal es que tomemos precauciones. Así que todos a seguir las instrucciones que den las autoridades en cada ciudad y en cada pueblo”.