APUNTE.COM.DO.- El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el lunes 10 de agosto de 2026 dejó un balance preliminar de 138 fallecidos y 570 heridos, mientras los equipos de emergencia continúan buscando sobrevivientes y removiendo escombros en el occidente y centro del país. El informe fue presentado por el presidente Abelardo de la Espriella.
El sismo provocó daños graves en viviendas, edificios, hospitales, escuelas, carreteras y aeropuertos, lo que llevó al Gobierno a declarar el desastre nacional. El Ejecutivo activó el Puesto de Mando Unificado (PMU) desde la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), desplazó ministros y equipos de emergencia a las zonas impactadas y movilizó maquinaria pesada y aeronaves desde Bogotá y Antioquia.
Las principales afectaciones se concentran en los departamentos de Valle del Cauca, Caldas, Chocó y Risaralda, donde las labores de búsqueda continúan entre estructuras derrumbadas. Varios departamentos enviaron cuadrillas de rescate, mientras el Ejecutivo reforzó la respuesta en las áreas afectadas.
El presidente confirmó que ya se han dispuesto los recursos económicos inmediatos y la ayuda humanitaria para apoyar a las más de 1.400 familias y personas damnificadas. De la Espriella canceló su agenda para supervisar la respuesta estatal y ordenó a la Ungrd elaborar un informe integral de daños y necesidades. En un mensaje a la nación, el mandatario afirmó que “el Estado está presente y toma acción” y que “Colombia está unida y saldremos adelante juntos. No están solos”.
En Cali, el alcalde Alejandro Éder decretó toque de queda desde las 8:00 p. m. hasta las 6:00 a. m. ante el riesgo de alteración del orden público, tras reportes de posibles saqueos. También confirmó la militarización de las comunas 17 y 19 con patrullajes conjuntos de la Policía y el Ejército. La ciudad recibirá 92 rescatistas adicionales: 60 desde Bogotá y 32 de las Fuerzas Militares, para intervenir en edificios colapsados. Las autoridades insisten en que las primeras 48 horas son decisivas para hallar personas con vida.
Según las cifras del Gobierno, el terremoto dañó 1.575 viviendas y destruyó por completo 37, además de provocar el colapso de 61 edificios residenciales y comerciales. En Pereira, Cali y Manizales hubo construcciones con derrumbes totales o parciales, con personas atrapadas. En Manizales colapsó una de las torres de la catedral, con daños graves en ese monumento histórico. En Cali se desplomaron más de 20 estructuras y en el barrio El Lido colapsó por completo un edificio.
El Hospital Universitario del Valle sufrió un colapso parcial, mientras siete grandes instituciones sanitarias fueron evacuadas por fallas estructurales. Algunas unidades de cuidados intensivos quedaron inaccesibles, y en Valle del Cauca hubo pacientes atrapados bajo escombros. En el sector educativo, al menos 52 escuelas resultaron afectadas, incluida una con daños estructurales graves en Nilo, Cundinamarca.
La infraestructura vial registró daños en al menos 18 vías principales, con derrumbes y fracturas, sobre todo en Chocó, Risaralda y Valle del Cauca. La Agencia Nacional de Infraestructura cerró temporalmente el túnel de Sumapaz y el puente Mariano Ospina para inspecciones técnicas.
En la infraestructura aérea, siete aeropuertos suspendieron sus operaciones: Cali, Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura. En el aeropuerto internacional Matecaña de Pereira colapsó parte de la infraestructura, lo que causó víctimas fatales. La Aeronáutica Civil suspendió las operaciones en varios de estos aeropuertos.
En Valle del Cauca, el 80% de las casas de El Cairo quedaron destruidas, mientras en Antioquia se reportaron daños en 54 viviendas, con techos caídos y paredes fracturadas en zonas rurales. También hubo daños en centros comunitarios y templos religiosos.
La US Geological Survey (Usgs) emitió alerta naranja y calculó pérdidas cercanas a USD 649 millones (unos $2,046 billones). Su sistema Pager estimó que 1,6 millones de personas sintieron sacudidas muy fuertes y hasta 8,9 millones quedaron expuestas a movimientos sísmicos severos en Colombia, Ecuador y Panamá.
Las autoridades advirtieron que la cifra de víctimas podría aumentar a medida que avancen la remoción y la búsqueda, sobre todo en zonas con accesos y comunicaciones afectados. En Quibdó, los bomberos informaron de personas atrapadas en estructuras colapsadas y daños graves en hospitales y edificios públicos.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, indicó que la capital no sufrió daños estructurales graves, aunque activó alarmas y evacuó edificios de forma preventiva. También anunció el envío de 100 rescatistas para apoyar a los departamentos más afectados.