APUNTE.COM.DO.- La halterofilista dominicana Dahiana Ortiz se coronó campeona en la categoría de 49 kilogramos de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, a pesar de competir con una lesión en la espalda que estuvo a punto de dejarla fuera del certamen.
La lesión, sufrida el pasado 12 de julio durante un entrenamiento, puso en duda su participación hasta última hora. "Honestamente pensé que no iba a competir. Todas las noches le pedía a Dios que me permitiera participar. Pues no sabía cuándo iba a tener la oportunidad de representar a mi país frente a mi familia", confesó Ortiz al Listín Diario.
El dolor se hizo presente en el peor momento: durante la competencia, la dominicana falló sus tres intentos en el arranque, quedando sin registro en esa modalidad. Sin embargo, encontró fuerzas para reponerse en el envión, donde logró levantar 100 kilogramos en su último intento.
Esa marca obligó a las representantes de Cuba y Venezuela a arriesgar más, y ambas fallaron sus levantamientos posteriores, lo que le dio el oro a Ortiz en un giro dramático.
"No podía dejar que todo terminara así. Estaba compitiendo en mi país, delante de mi familia. Me dije que todavía tenía una oportunidad y tenía que salir a buscar esa medalla", sostuvo la atleta, quien también mencionó que usó el momento como "gasolina" para impulsarse.
Ortiz explicó que el arranque es una modalidad que exige mucha fuerza en la espalda, "porque todo ocurre en un solo movimiento", y fue allí donde más sintió el dolor. La lesión fue la primera de tal magnitud en su carrera, pero nunca contempló abandonar.
El apoyo de su madre, su abuela y el resto de su familia, que llenaban las gradas para verla competir en casa, fue fundamental. "Ellas fueron mi fuerza. Pensaba en que había trabajado demasiado para quedarme con la cabeza abajo", dijo.
Su compañera de equipo Crismery Santana, quien ganó plata y bronce en la misma justa, siguió cada levantamiento con emoción. "Yo lloré ese oro. Lo celebré como si fuera mío porque conozco todo lo que Dahiana ha pasado para llegar aquí. Verla levantarse después de ese arranque demuestra la calidad de atleta y de persona que es", expresó.
La hazaña de Ortiz quedará en la memoria de Santo Domingo 2026 como un ejemplo de resiliencia y superación, más allá de los fallos iniciales.