APUNTE.COM.DO.- SANTO DOMINGO.-Los tumores malignos genitourinarios son afecciones complejas que varían en agresividad y que requieren diagnósticos precisos para determinar el curso de acción adecuado. Afectan el aparato urinario de hombres y mujeres, así como el sistema reproductor masculino, e incluyen principalmente el cáncer de próstata, el cáncer de vejiga, las masas renales (cáncer de riñón) y los tumores de testículo y pene.
Según Cristian González, urooncólogo y laparoscopista, las consecuencias de estos cánceres no solo comprometen la supervivencia del paciente, sino su calidad de vida de forma integral. “Un abordaje oncológico afecta aspectos anatómicos y funcionales muy sensibles, como la continencia urinaria, la función sexual, la preservación de la imagen corporal y la salud mental. Por eso, el éxito del tratamiento ya no se mide únicamente en curar o controlar el tumor, sino en cómo el paciente continúa viviendo después del diagnóstico”, destacó.
Al hablar del panorama en República Dominicana, González asegura que el país cuenta con la capacidad técnica y humana para dar respuestas de primer nivel a los tumores urológicos. “Tenemos a disposición desde los fármacos más avanzados hasta tecnología de última generación. Sin embargo, el gran desafío de nuestro país radica en el acceso equitativo. Aunque en los últimos 20 años hemos avanzado enormemente, el objetivo principal como sociedad debe ser articular esfuerzos entre el Estado, el sector privado y las sociedades médicas para que estas innovaciones y tratamientos no se queden en un solo renglón, sino que lleguen a cada paciente que lo necesite”, afirmó.
El especialista del grupo Urus expresó que hoy en día la urooncología se maneja bajo el pilar de la medicina de precisión, pues se dispone de un abanico completo que va desde la vigilancia activa para evitar sobretratar tumores de bajo riesgo, pasando por cirugías mínimamente invasivas y de preservación anatómica, hasta terapias de radioterapia avanzada, agentes sistémicos de última generación, inmunoterapia y las pruebas de genómica que indican exactamente qué tratamiento ofrecer a cada perfil genético.
El galeno resaltó que para educar a la población sobre las novedades en el abordaje multidisciplinario nació Urus Oncology, precisamente tras más de una década de trabajo académico junto a Fundocapro, buscando romper el trabajo individualista.
Durante dos días especialistas de varias ramas y nacionalidades participaron del seminario Urus Oncology, espacio de actualización médica, intercambio académico y fortalecimiento de la práctica urológica oncológica.