APUNTE.COM.DO.- El líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, nombró este domingo al excomandante de los Guardianes de la Revolución, Mohsen Rezaei, como nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, organismo clave para definir la política de defensa y seguridad del país. La decisión se da en medio de la disputa con Estados Unidos por la navegación en el estrecho de Ormuz.
La Presidencia iraní anunció el nombramiento tras la salida de Mohammad Bagher Zolghadr, quien había asumido el cargo en marzo. Según el portavoz presidencial Mehdi Tabatabaei, Zolghadr dejará el puesto para asumir nuevas funciones, mientras que Rezaei ocupará la Secretaría del organismo.
Rezaei, de 71 años, dirigió los Guardianes de la Revolución entre 1981 y 1997, durante casi todo el conflicto entre Irán e Irak. Tras su etapa militar, desarrolló una carrera política y ocupó varios cargos de alta responsabilidad en el Estado.
Antes de este nombramiento, Rezaei se desempeñaba como asesor militar del líder supremo. Su llegada al Consejo Supremo de Seguridad Nacional lo coloca en una posición para influir en decisiones sobre guerra, defensa, relaciones exteriores y negociaciones con otros gobiernos.
El cambio ocurre cuando el estrecho de Ormuz es un punto central en la estrategia de Teherán. Esa vía marítima conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y es fundamental para el transporte internacional de petróleo y gas.
Rezaei ya había manifestado su postura sobre el estrecho. En julio afirmó que es “más importante que decenas de bombas atómicas” y que la República Islámica lo protegería. Los Guardianes de la Revolución mantienen una postura firme: el estrecho permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos acepte las condiciones de Irán, que incluyen el fin de operaciones militares, el levantamiento de sanciones, el desbloqueo de activos y compensación por daños de guerra.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, señaló que las conversaciones con Omán sobre el tránsito marítimo están cerca de una etapa decisiva. Mascate actúa como intermediario en los contactos para definir las condiciones de navegación.
Araghchi negó que haya una negociación directa entre Teherán y Washington; ambos países intercambian mensajes a través de intermediarios, mientras persisten diferencias sobre las condiciones de un posible acuerdo.
La tensión ha afectado el tráfico marítimo, con incidentes contra embarcaciones que incrementaron la preocupación entre los países del Golfo y presionan las negociaciones. Omán pidió evitar acciones que pongan en riesgo los avances diplomáticos.
El acuerdo entre Irán y Estados Unidos, pensado como base para una solución permanente, establecía que Teherán y Mascate definirían las futuras reglas de navegación en el estrecho en coordinación con otros países del Golfo y conforme al derecho internacional.