APUNTE.COM.DO.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicó este domingo que su estrategia hacia Irán se centra en la presión económica y no en una nueva ofensiva militar, en medio de un estancamiento en las conversaciones sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz. En una entrevista telefónica con Axios y Channel 12, Trump señaló que la Casa Blanca decidió reducir la confrontación y monitorear la situación financiera iraní.

“Le estamos bajando el tono”, dijo Trump. “Solo estamos negociando a medias con ellos. Estamos observando a Irán, con su enorme inflación y el hecho de que no tiene dinero”, agregó.

Estas declaraciones se producen una semana después de que Trump considerara retomar operaciones militares de gran escala contra Irán. El mandatario afirmó que Irán enfrenta una grave crisis económica y que el país carece de recursos para pagar a sus tropas. Según Axios, Trump atribuyó parte de esta situación al bloqueo naval impuesto por Washington, que habría agravado la crisis interna. Además, mencionó que el precio del petróleo cayó a poco más de 75 dólares por barril, lo que alivió el impacto del conflicto en los consumidores estadounidenses.

“Se va a resolver. Siempre se resuelve. Es como una partida de ajedrez”, afirmó Trump. No formuló nuevas advertencias militares ni mostró señales de irritación por la demora en cerrar un acuerdo promovido con mediación de Omán sobre el tráfico en Ormuz, ruta que antes de la guerra transportaba cerca del 20 % del petróleo mundial.

El borrador de acuerdo, negociado entre Estados Unidos, Irán y Omán, contemplaba otorgar a Teherán control parcial sobre el tráfico en el estrecho, una atribución sin precedentes. Axios indicó que mediadores de Qatar y Pakistán esperaban un anuncio días atrás, pero la posibilidad perdió fuerza debido a disputas internas en Irán y nuevas condiciones planteadas por Teherán.

El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohamad Baqer Zolgadr, presentó el sábado nuevas exigencias para la reapertura del paso marítimo: fin del bloqueo naval, levantamiento de sanciones, liberación de fondos congelados, pago de reparaciones de guerra, cese de amenazas y operaciones militares contra Irán y sus aliados en Líbano, Palestina, Yemen e Irak, y retirada de fuerzas estadounidenses desplegadas alrededor de territorio iraní.

Por su parte, el ministro iraní de Exteriores, Abbas Araqchi, reiteró este domingo que no hay negociaciones activas con Washington. “Ahora no tenemos ninguna negociación con Estados Unidos”, declaró ante periodistas, según la agencia Tasnim. Añadió que no ve margen para retomar el diálogo mientras continúen los incumplimientos del memorando de entendimiento de junio y no haya compensación estadounidense.

Araqchi también se refirió a las conversaciones con Omán para establecer nuevas rutas marítimas, indicando que el proceso está en su tramo final, aunque aclaró que ese eventual entendimiento técnico no implicará por sí mismo la reapertura de Ormuz. Explicó que especialistas trabajan en posibles recorridos una vez se cumplan las condiciones fijadas por Irán.

Funcionarios estadounidenses detectan diferencias internas en la conducción iraní: un sector liderado por el presidente Masoud Pezeshkian teme un colapso económico y busca un entendimiento con Estados Unidos, mientras otro, identificado con el comandante de la Guardia Revolucionaria, Ahmad Vahidi, rechaza concesiones.

Según Axios, hace una semana Trump se inclinaba por una campaña militar más amplia, pero optó por una desescalada temporal. Un funcionario estadounidense citado por el medio sostuvo que, sin guerra abierta, la dirigencia iraní deberá enfrentar el daño infraestructural, la falta de respuestas económicas y la presión de la crisis. La fuente agregó que unos 8 millones de barriles de petróleo salen cada noche del Golfo por la ruta sur del estrecho con coordinación del ejército estadounidense, y la Casa Blanca busca aumentar ese flujo si no se concreta un acuerdo.