APUNTE.COM.DO.- El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua planea modificar la Constitución para cambiar la fecha de la toma de posesión presidencial del 10 al 18 de enero, según un borrador de reforma constitucional distribuido a los diputados. El cambio se presenta como un homenaje al poeta Rubén Darío, cuyo natalicio se celebra el 18 de enero, y forma parte de un paquete de doce modificaciones agrupadas bajo el lema “Estabilidad, Seguridad y Paz”.
El borrador también modifica el artículo 130 para adelantar al 17 de enero la instalación de la Asamblea Nacional, encargada de imponer la banda presidencial, con el objetivo de ajustar el calendario institucional al nuevo esquema.
Desde 1985, la Constitución nicaragüense establece el 10 de enero como el día en que los mandatarios electos asumen el cargo. Esa fecha fue elegida originalmente por el sandinismo para conmemorar el aniversario del asesinato del periodista Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, ocurrido el 10 de enero de 1978. Ahora, más de cuatro décadas después, el régimen busca sustituir esa fecha por el natalicio de Rubén Darío, quien nació un 18 de enero de 1867 en Metapa, hoy Ciudad Darío.
El diputado Wilfredo Navarro, antiguo dirigente liberal y aliado del gobierno, explicó en una entrevista con el canal oficialista ATV98 que la intención es realizar el traspaso de mando “en una fecha que tenga trascendencia”, en referencia al nacimiento del autor de “Azul”. El presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, durante una consulta con mandos policiales, afirmó que el traspaso “estaba establecido para el 10 de enero” y que con ello “estábamos cometiendo una enorme injusticia”, por lo que propuso modificar los artículos 123 y 130 para fijar el 18 de enero “en homenaje a nuestro Héroe Nacional y Poeta Universal, Rubén Darío”.
Ni Navarro ni Porras mencionaron en sus explicaciones el nombre de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal ni la razón original de la fecha del 10 de enero.
El periodista y político Pedro Joaquín Chamorro Cardenal fue asesinado a tiros el 10 de enero de 1978, cuando se dirigía al diario La Prensa, del que era director.
En 1984, la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, la primera dictadura del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) que gobernó Nicaragua entre 1979 y 1990, nombró a los miembros del Consejo Supremo Electoral que organizaron las elecciones de ese año, en las que ganó Daniel Ortega. El Consejo de Estado, integrado por militantes sandinistas y organizaciones afines, reivindicó explícitamente el aniversario del magnicidio de Chamorro Cardenal como fecha simbólica para devolver a Nicaragua su condición de República.
Chamorro había popularizado la consigna “Nicaragua volverá a ser República”, pronunciada en un mitin en Chinandega un mes antes de ser asesinado. Esa frase fue retomada por la Junta de Gobierno en actos públicos de finales de 1983 como llamado a participar en las elecciones, según un reportaje de la revista Domingo, del diario La Prensa.
Así, el 10 de enero de 1985, Daniel Ortega, vestido de militar, se ciñó por primera vez la banda presidencial, iniciando una tradición cívica que se mantuvo, con una sola excepción, durante los siguientes cuarenta años.
La excepción fue Violeta Barrios de Chamorro, viuda del periodista asesinado, quien tras derrotar a Ortega en las elecciones de febrero de 1990 recibió el poder el 25 de abril de ese año, debido al adelanto electoral pactado para poner fin a la guerra civil. Desde entonces, cada 10 de enero marcó una transición pacífica: de Barrios de Chamorro a Arnoldo Alemán en 1997, y de este a Enrique Bolaños en 2002. La fecha volvió a manos de Ortega el 10 de enero de 2007, tras su regreso al poder mediante una reforma electoral pactada con Alemán, y desde entonces el aniversario del asesinato de Chamorro Cardenal se ha repetido como el día en que los Ortega Murillo reafirman su control del poder.
Pedro Joaquín Chamorro Cardenal nació en Granada el 23 de septiembre de 1924 y dirigió el diario La Prensa durante 26 años, convirtiéndolo en el principal medio opositor a la dinastía de los Somoza. Empresario, escritor y político, encabezó en 1959 una fallida incursión armada contra la dictadura somocista conocida como la invasión de Olama y Mollejones, y presidió la Unión Democrática de Liberación. La mañana del 10 de enero de 1978, cuando se dirigía a las oficinas de La Prensa en Managua, fue interceptado y asesinado a balazos por sicarios vinculados al régimen de Anastasio Somoza Debayle. Su muerte desató una ola de indignación popular que se convirtió en uno de los detonantes de la insurrección que, dieciocho meses después, culminó con el derrocamiento de la dictadura somocista.
