APUNTE.COM.DO.- BOGOTÁ, Colombia.— Colombia vivió una jornada de tensión con varios ataques y amenazas con explosivos durante el período previo a la investidura del presidente Abelardo de la Espriella, hechos que dejaron víctimas entre los miembros de la fuerza pública y elevaron la preocupación en distintas regiones.

Las autoridades reportaron al menos nueve hechos de violencia durante el viernes 7 de agosto, día de la posesión presidencial. Entre los incidentes se registraron hallazgos de artefactos sospechosos, ataques con drones y alertas por cilindros presuntamente cargados con explosivos en diferentes carreteras y zonas del país.

En la Variante Norte de Popayán, Cauca, la Policía encontró un cilindro que inicialmente se consideró una posible amenaza explosiva. Tras la inspección de los especialistas, se determinó que el artefacto no contenía carga explosiva y se restableció la circulación.

Otro episodio ocurrió en la vía entre Ituango y Medellín, Antioquia, donde fue localizado un cilindro de gas propano pintado con los colores de la bandera colombiana. La situación obligó a suspender temporalmente el tránsito mientras las autoridades verificaban el objeto.

Estos hechos se produjeron en un contexto de elevada preocupación por la seguridad durante la transición presidencial. El nuevo mandatario, de orientación conservadora, asumió el poder con un discurso centrado en el combate al narcotráfico y a los grupos armados ilegales.

El Ejército colombiano ha señalado a disidencias de las extintas FARC como responsables de algunos de los recientes ataques con explosivos en el suroccidente del país.

La jornada de investidura, no obstante, transcurrió bajo un amplio dispositivo de seguridad. El entonces ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró que el acto se desarrolló con tranquilidad y que las autoridades garantizaron la protección de la ceremonia y de la ciudadanía.