APUNTE.COM.DO.- Buenos Aires — La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) denunció este sábado que la represión policial contra la manifestación realizada ayer frente al Congreso dejó más de 1.500 heridos y casi 20 detenidos, según reportó Prensa Latina.
Entre los lesionados se cuentan 20 profesionales de la prensa. Una fotorreportera recibió un golpe con bastón en la cabeza que le causó fractura en la base del cráneo y daños en el oído izquierdo; permanece hospitalizada bajo observación y evaluación neurológica.
El secretario general del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba), Agustín Lecchi, denunció una nueva escalada represiva contra los trabajadores del periodismo durante la protesta social frente al Congreso, y señaló al diario Perfil que el operativo tuvo como finalidad desalentar la movilización y evitar que se registraran los hechos.
“Una vez más, la situación es muy grave, ataque a la protesta, y en particular a la prensa para que no se visibilice esa represión y esa manifestación que venía creciendo”, afirmó Lecchi.
Según explicó, el operativo policial se intensificó cuando comenzaba a llegar más gente a la plaza. “La represión no es ingenua, tiene como objetivo desalentar, que en el horario donde se votaba no haya nadie en la plaza”, sostuvo.
El rechazo social, sindical y político surtió efecto, y al proyecto del Ejecutivo libertario le eliminaron los dos capítulos más controversiales: el de extranjerización de tierras y la reforma a la Ley del Fuego, que permitiría la privatización y venta de terrenos boscosos afectados por incendios forestales.
“El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad”, recalcó Lecchi, quien afirmó que la colega herida está estable.
La Policía Federal reprimió con gases y avanzó con camiones hidrantes durante al menos cuatro horas contra quienes marcharon contra el proyecto de Ley de Inviolabilidad a la Propiedad Privada impulsado por el oficialismo.
La CPM alerta en un comunicado que tras el operativo más de 1.500 personas resultaron heridas por gases lacrimógenos, gas pimienta, balas de goma y de byrna, palazos y escudazos. El organismo asegura que fue una de las marchas que concluyeron con mayor violencia en los últimos años por el accionar policial: “de las más violentas y extendidas en tiempo y distancia”. Hubo al menos 18 personas detenidas.