APUNTE.COM.DO.- El Senado de Estados Unidos confirmó este viernes a Daniel Pérez como nuevo embajador en Brasil, una decisión que podría exacerbar el conflicto diplomático con Brasilia, que todavía no ha dado su visto bueno al candidato del presidente Donald Trump.

Los legisladores estadounidenses aprobaron a Pérez, un cubanoamericano que preside la Cámara de Representantes de Florida, cargo que antes ocupó el actual secretario de Estado, Marco Rubio, como parte de un paquete más amplio de nombramientos.

La confirmación se produce días después de que la administración Trump anunciara la revocación de la visa de la embajadora brasileña, en represalia por la negativa del país a aprobar rápidamente a Pérez.

La disputa forma parte de una rivalidad más amplia entre la administración Trump y el gobierno de la segunda democracia más grande del hemisferio occidental, de cara a las elecciones presidenciales de Brasil que se celebrarán en octubre.

Brasil había indicado que no aprobaría a Pérez hasta después de sus comicios presidenciales, según declaró el martes un alto funcionario del Departamento de Estado.

La tensión entre Lula y Trump también escaló tras la imposición de aranceles del 25% a productos brasileños por parte de Estados Unidos.

Estados Unidos está dispuesto a restituir la visa de la embajadora Maria Luiza Ribeiro Viotti si el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca la reelección, acepta a Pérez, indicó un funcionario estadounidense.

Brasil también bloqueó recientemente las visas de dos altos funcionarios del Departamento de Estado, ante la preocupación de que quisieran sembrar dudas sobre el sistema de votación electrónica del país antes de las elecciones. Posteriormente, el Departamento de Estado negó que ese fuera el propósito del viaje de los funcionarios a Brasil.

Las tensiones entre las dos democracias más grandes del hemisferio occidental se han intensificado desde que Estados Unidos impuso aranceles del 25% a muchos productos brasileños el mes pasado, alegando prácticas comerciales desleales.

Lula ha denunciado los aranceles como un ataque a la soberanía de su país y ha acusado a su principal rival, Flávio Bolsonaro, de presionar a Washington para que los imponga. El presidente brasileño ha advertido a Trump que no interfiera en las elecciones de su país.