APUNTE.COM.DO.- Un nuevo estudio publicado en la revista Geophysical Research Letters advierte que, para el año 2050, el calentamiento global podría reducir la diferencia de temperatura entre muchas ciudades y las zonas rurales cercanas. Aunque las ciudades seguirán siendo más cálidas en promedio, el campo podría calentarse a un ritmo más acelerado.

“Los alrededores rurales de las ciudades se calentarán más rápidamente”, afirmó Xabier Pedruzo-Bagazgoitia, investigador del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF) y autor principal del análisis.

Este hallazgo se desprende de simulaciones realizadas con un modelo climático global de alta resolución desarrollado por el ECMWF como parte del proyecto Destination Earth de la Unión Europea. El modelo divide el planeta en cuadrículas de nueve kilómetros, lo que permite captar el clima urbano, algo que los modelos globales tradicionales, con cuadrículas de 100 kilómetros, no resolvían adecuadamente.

El equipo analizó 200 ciudades de cuatro regiones climáticas: frías, áridas, templadas y tropicales. La conclusión principal fue que el efecto de isla de calor urbana –que describe cómo el asfalto y el hormigón elevan la temperatura frente al entorno– se debilitará en la mayoría de las áreas hacia 2050, excepto en las regiones frías. Incluso en ese escenario, las ciudades seguirán siendo más cálidas que las zonas rurales cercanas.

Una calle ancha con patrones de luz y sombra en el pavimento, rascacielos, farolas y árboles. Personas caminan por la acera; el monumento Bayterek se ve a lo lejos.

La explicación de esta reducción de la brecha térmica reside en el secado del suelo fuera de las ciudades. Un estudio de modelización publicado hace 15 años en Journal of Climate ya apuntaba que temperaturas más altas resecan el campo, lo que reduce la evaporación que enfría el aire y acelera el calentamiento rural. La menor humedad del suelo debilita un mecanismo natural de enfriamiento, acortando la distancia térmica con las urbes.

“Esa señal apareció en la simulación global de alta resolución”, indicó Birgit Sützl, climatóloga del ECMWF. El equipo examinó este efecto con mayor detalle tras detectarlo en el modelo.

El estudio también dialoga con trabajos previos basados en modelos regionales, que habían ofrecido resultados dispares sobre la evolución futura del fenómeno. Gaby Langendijk, climatóloga de la Universidad e Investigación de Wageningen, señaló que esos modelos mejoraron la representación de las ciudades y consideró que “se trata de un equilibrio perfecto entre la complejidad y la simplicidad”. Una línea de modelización regional centrada en ciudades, con París como banco de pruebas, sugiere que el efecto de isla de calor urbana se mantendrá estable o tenderá a debilitarse.

Ilustración conceptual de mapa de México. Lado izquierdo con lluvia, personas y ríos. Lado derecho con calor, sequía y cactus. Un termómetro paraguas central.

No obstante, varios climatólogos expresan cautela ante conclusiones basadas en una sola simulación. Ashish Sharma, climatólogo de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, afirmó: “Sería muy cauteloso al generalizar el resultado”. Sharma agregó que el equipo del ECMWF parte de supuestos concretos, como que las ciudades no aumentarán su densidad ni se volverán más verdes en los próximos 30 años, cambios que podrían alterar el ritmo de calentamiento urbano.

La reducción de la brecha térmica no significa que las ciudades vayan a sufrir menos calor extremo. Langendijk advirtió: “Esto no implica que las ciudades vayan a sufrir menos calor, sino que en muchas regiones las áreas rurales podrían calentarse más rápido y reducir la diferencia térmica respecto de los centros urbanos. Las ciudades aún podrían experimentar temperaturas absolutas mucho más altas, noches más tropicales y un mayor estrés térmico debido al cambio climático”.

Para el equipo del ECMWF, estas simulaciones de alta resolución permiten estudiar no solo el calor urbano, sino también otros efectos locales del clima en cientos de ciudades del mundo, y observar cómo cambian esos procesos bajo escenarios de cambio climático futuro.