APUNTE.COM.DO.- WASHINGTON.- La Casa Blanca ha reanudado el proceso para remover a Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal, según una carta divulgada este viernes por EFE. La acción ocurre a pesar de que la Corte Suprema rechazó en junio un primer intento de despido.
En la misiva enviada a Cook, la Administración de Trump le notifica que considera destituirla por presuntas declaraciones falsas en dos contratos hipotecarios, otorgándole un plazo de 21 días para responder.
La carta, fechada el 5 de agosto y firmada por el subjefe de Gabinete de la Casa Blanca, Dan Scavino, señala que Cook habría declarado, en 2021, dos propiedades distintas como su residencia principal con una diferencia de dos semanas. El Ejecutivo considera que esto podría constituir fraude o, al menos, una negligencia grave.
Según la Casa Blanca, estos hechos evidencian que Cook no es apta para ocupar su cargo en la Junta de Gobernadores del banco central, afectando su fiabilidad y competencia.
La Administración reconoce el estatus único de la Reserva Federal como entidad independiente dentro del Gobierno federal, por lo que exige a sus miembros una conducta intachable, en particular en asuntos financieros. No obstante, Cook no ha sido acusada formalmente ni condenada por irregularidades.
El equipo legal de Cook respondió en un comunicado que las acusaciones carecen de fundamento, afirmando que impugnarán este nuevo intento como lo hicieron anteriormente. «Los hechos y los precedentes de la Corte Suprema dejan claro que no existe una causa válida para destituir a la gobernadora Cook», sostuvieron.
Trump anunció la destitución de Cook en agosto de 2025, una acción sin precedentes en los más de cien años de historia de la Fed. La economista rechazó las denuncias y presentó una demanda, logrando que un tribunal dejara sin efecto la orden. En junio, el Tribunal Supremo respaldó esa decisión con un voto de 5-4.
La Ley de la Reserva Federal de 1935 impide al mandatario destituir a miembros de la Junta salvo por causa justificada, que generalmente se interpreta como negligencia o malversación. Además, la Administración de Trump abrió una investigación penal contra el expresidente de la Fed, Jerome Powell, relacionada con la renovación millonaria de la sede del banco central, investigación que luego fue cerrada por el Departamento de Justicia.