El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) señaló que la apreciación del peso dominicano durante 2026 se debe a la solidez de los fundamentos macroeconómicos y a la evolución del mercado internacional, descartando cualquier intervención artificial en el mercado cambiario.
En su análisis sobre la reciente evolución del tipo de cambio, la entidad indicó que el fortalecimiento de la moneda local refleja el aumento sostenido de las principales fuentes de ingresos de divisas, como turismo, remesas, inversión extranjera directa y exportaciones.
Al cierre de julio, el peso se apreció 8% frente al cierre de 2025 y 4.4% en términos interanuales, informó el Banco Central. Este comportamiento también se atribuye a la depreciación de aproximadamente 5.28% del dólar estadounidense frente a una canasta amplia de monedas desde abril de 2025, lo que favoreció a otras divisas de economías emergentes.
El organismo rechazó que exista una sobrevaluación del peso. Argumentó que herramientas como el Índice Big Mac no son un método técnico para evaluar el valor de una moneda, pues solo comparan el precio de un producto y no consideran variables económicas fundamentales.
En cambio, sostuvo que el indicador adecuado es el Tipo de Cambio Efectivo Real (TCER), utilizado por organismos internacionales para medir la competitividad de una moneda ante los principales socios comerciales. Según el BCRD, este indicador muestra que el peso se mantiene alineado con sus fundamentos, coincidiendo con las conclusiones del Fondo Monetario Internacional en la revisión del Artículo IV de 2025.
El informe también afirma que la apreciación no ha reducido la competitividad de las exportaciones dominicanas. Dado que gran parte del comercio internacional se realiza en dólares, los precios de exportación permanecen estables, mientras que una moneda más fuerte abarata los insumos importados y mejora los márgenes de las empresas.
El Banco Central destacó resultados históricos en captación de divisas. En el primer semestre de 2026, los ingresos por turismo sumaron US$6,716 millones, la inversión extranjera directa US$3,276.5 millones, las exportaciones US$8,745.7 millones (crecimiento de 16.6% respecto a 2025) y las remesas US$6,291.3 millones.
En conjunto, estas fuentes generaron unos US$2,800 millones adicionales en comparación con el año anterior, fortaleciendo la oferta de divisas y favoreciendo la estabilidad del mercado cambiario.
El BCRD aseguró que el déficit de cuenta corriente se mantiene estable y proyectó que cerrará el año en torno al 1.3% del PIB, un nivel ampliamente financiado por la inversión extranjera directa.
La entidad reiteró su compromiso con el control de la inflación, la estabilidad macroeconómica y la transparencia del mercado cambiario, con el fin de preservar un entorno favorable para el crecimiento económico y la estabilidad financiera.