Moscú, 4 ago (EFE).- El Ministerio de Exteriores de Rusia instó este lunes a los socios de Ucrania a adoptar una postura "madura" que facilite las negociaciones para poner fin a la guerra, que comenzó con la invasión rusa en 2022. La campaña militar "continuará" si Moscú no encuentra "voluntad de garantizar que el régimen de Kiev cumpla con lo acordado con sus patrocinadores occidentales", en alusión a las propuestas presentadas por Estados Unidos durante una cumbre celebrada en agosto de 2025 en Alaska.
"Siempre estamos dispuestos a negociar, estamos abiertos a una solución negociada, y lo hemos demostrado en más de una ocasión: la otra parte, la ucraniana, se ha retirado de las negociaciones; se ha retirado de ellas y luego se ha autoexcluido, comportándose, por decirlo suavemente, de forma incoherente", declaró el viceministro de Exteriores, Mijail Galuzin, a la agencia rusa TASS.
El número dos de la diplomacia rusa añadió que si "en el bando de los patrocinadores de Ucrania existe una comprensión madura de la necesidad de un diálogo honesto y constructivo que busque eliminar las causas profundas del conflicto, entonces quizás surjan perspectivas de diálogo".
"Si no existe tal disposición por la otra parte, y si no hay voluntad de garantizar que el régimen de Kiev cumpla con lo acordado con sus patrocinadores occidentales, entonces continuaremos la operación militar especial", advirtió, usando el término que el Kremlin emplea para referirse a su invasión y campaña de ataques en Ucrania.
"Buscaremos eliminar las causas profundas del conflicto, defenderemos nuestros intereses por la vía militar, actuando con precisión y eficacia para minimizar la destrucción y proteger a nuestra población a ambos lados de la línea de contacto", aseveró Galuzin.
Rusia ha insistido en la implementación de las propuestas formuladas por la Administración de Donald Trump en la cumbre celebrada en agosto de 2025 en Anchorage, Alaska, y que se ha convertido en fuente de interpretaciones opuestas entre Washington y Moscú. El Kremlin apela al llamado 'espíritu de Anchorage' para poner fin a la guerra en Ucrania tras el supuesto consenso alcanzado.