Una tigresa de Amur llamada Umit fue liberada en la naturaleza dentro de la Reserva Natural de Ile-Balkhash, en Kazajistán, como parte de un proyecto destinado a restaurar la población del tigre del Caspio, una subespecie que se extinguió en Asia Central durante el siglo XX.

El ministro de Ecología de Kazajistán, Yerlan Nyssanbayev, declaró que los tigres de Amur y del Caspio están estrechamente emparentados, por lo que Umit no enfrentará dificultades para adaptarse a las nuevas condiciones del hábitat.

“Este es un día histórico. Estamos comenzando la implementación del proyecto de reintroducción del tigre del Caspio. Los preparativos han estado en marcha durante mucho tiempo, durante 10 años”, dijo Nyssanbayev.

La liberación de Umit marca el primer regreso de esta especie a su hábitat natural en Kazajistán en más de 70 años. Las imágenes muestran a la tigresa saliendo de su jaula y adentrándose en la hierba alta de la reserva.

Los tigres del Caspio solían habitar vastas zonas de Asia Central, pero desaparecieron debido a la caza, la destrucción de su hábitat y la pérdida de sus presas.

El ministro subrayó la importancia del proyecto para la restauración del ecosistema: “La larga cadena de biodiversidad está compuesta por diversas especies de plantas y animales, y la pérdida de cualquier especie puede provocar procesos irreversibles”.

Umit es una de las cuatro tigresas de Amur trasladadas desde Rusia a Kazajistán dentro de este programa de recuperación. La fecha de liberación de las otras tres tigresas dependerá de las observaciones realizadas sobre la adaptación de Umit a su nuevo entorno.

Nyssanbayev señaló que, aunque las condiciones del hábitat en Rusia son diferentes, la zona donde se ha liberado a Umit es similar a la que habitaba su pariente, el tigre del Caspio, por lo que confían en que los animales se sentirán cómodos.

Los tigres de Amur, a pesar de ser superdepredadores sin competidores naturales, son vulnerables a la disminución de sus presas debido a las actividades humanas. La recuperación de una población sostenible de tigres en Asia Central podría llevar décadas, y el proyecto actual está planificado para continuar durante otros 25 años, añadió el ministro.

(Con información de Reuters)