Miles de asistentes se dieron cita el sábado 1 de agosto en la playa Linda Mar, en Pacifica, California, para presenciar la décima edición del Campeonato Mundial de Surf Canino. La jornada, que combinó olas, perros con gafas y chalecos salvavidas de colores, se convirtió en una de las más concurridas en la historia del certamen.
El evento, que se realiza cada año en Pacifica, a unos 22 kilómetros (14 millas) al sur de San Francisco, reunió a perros de todas las tallas que montaron las olas ante miles de espectadores. También incluyó una feria de adopción de mascotas y una recaudación de fondos para organizaciones locales de protección animal, según informó The Associated Press.
Durante toda la jornada se emitieron advertencias por corrientes fuertes, aunque la competencia transcurrió sin interrupciones de seguridad.
Los participantes se dividieron en cuatro categorías según su tamaño: pequeños, medianos, grandes y extragrandes. Cada actuación fue evaluada por un jurado que tomó en cuenta la longitud del recorrido, el tamaño de la ola, la confianza, el equilibrio y los trucos adicionales, de acuerdo con ABC7 News.
Los perros compitieron con chalecos salvavidas de colores y contaron con la asistencia de participantes humanos que los ayudaron a posicionarse en la ola, según The Associated Press.
Las eliminatorias por categoría definieron a los finalistas, y los mejores puntajes de cada ronda avanzaron a la instancia decisiva. El evento también incluyó una categoría tándem, donde varios perros —y en algunos casos junto a sus dueños— compartieron una misma tabla.
Los ganadores de la décima edición fueron:
Bradley Cooper, en la categoría pequeños.
Iza, en la categoría medianos.
Rippin Rosie, en la categoría grandes y extragrandes.
Bradley Cooper se llevó a casa una bata de toalla, una medalla y una placa conmemorativa. El mar, que se fue poniendo más agitado a medida que avanzaba la mañana, terminó por obligar a los organizadores a cancelar el 'surf-off' final —la ronda donde los tres campeones habrían competido por el título absoluto—, según la misma fuente.
La labrador Rippin Rosie y su dueño Steve Drottar —pareja con fama en redes sociales— protagonizaron uno de los recorridos más aplaudidos del día. Los dos se alejaron bastante de la orilla en una tabla de paddle surf, esperaron la ola indicada y enfilaron hacia la playa con Rosie de pie en la proa y Drottar dirigiendo desde la popa, según ABC7 News.
En la categoría tándem, Carson Surf Dog, Rippin Rosie y Charlie lograron algunas pasadas breves juntos en una misma tabla. El mar revuelto complicó los intentos del resto de los equipos.
La otra protagonista de la categoría fue Tiara: se negó a mojarse las patas y corrió de regreso a la arena tras el primer contacto con el agua.
En la categoría pequeños, Rusty the Surfing Min Pin compitió con su clásico estampado de leopardo y sus gafas de surf. En la de medianos, los bulldogs franceses Iza y Rocket se mantuvieron estables en sus tablas de principio a fin. En la de grandes y extragrandes, la debutante Sally —una mezcla de Staffordshire bull terrier— atrapó varias olas pese al mar cada vez más agitado, según ABC7 News.
Detrás de Rusty hay una historia que va más allá de las olas. Sophia Sadlowski, residente de Huntington Beach, California, lo puso sobre su tabla cuando era cachorro para sacarle fotos. 'Y entonces… no quiso bajarse', contó Sadlowski a The Associated Press. 'Fui a la playa, lo puse en una ola y surfeó'.
Rusty participó en su primera competencia a los cuatro meses y quedó en tercer lugar. Compitió esta edición con un chaleco salvavidas verde con estampado animal y una aleta de tiburón en la espalda.
Sadlowski añadió que tanto ella como su perro superaron un diagnóstico de cáncer. 'Nos enganchamos', dijo, en referencia a los años que llevan compitiendo juntos.
El representante federal demócrata por San José Sam Liccardo cerró la jornada con una declaración que no pasó inadvertida. La competencia había sido, en sus palabras, 'el evento más icónico del planeta'.