Santo Domingo.- La descalificación del nicaragüense Andy Javier Caballero tras morder al dominicano Miguel Ángel Encarnación durante un combate de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 volvió a poner sobre la mesa una de las infracciones más graves que contempla el boxeo. Además de provocar la pérdida inmediata del combate, este tipo de conducta puede dar lugar a sanciones disciplinarias adicionales, dependiendo de la evaluación de las autoridades competentes.

El incidente ocurrió durante el combate preliminar de la categoría de 65 kilogramos. Según el reporte oficial de los Juegos, Encarnación dominaba las acciones e incluso había obligado al árbitro a realizar un conteo de protección de ocho segundos a Caballero en el primer asalto. Sin embargo, en el segundo episodio, durante un forcejeo, el púgil nicaragüense mordió en el cuello al representante dominicano.

Encarnación alertó de inmediato al árbitro, quien detuvo el combate, inspeccionó la zona afectada y comprobó la existencia de marcas de la mordida y sangre. Tras la revisión, el oficial decidió descalificar a Caballero, lo que otorgó automáticamente la victoria y el pase a la siguiente ronda al boxeador dominicano.

El Manual Técnico de Boxeo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 establece que la competencia se rige por las reglas de World Boxing. Ese reglamento considera como faltas graves acciones antideportivas como morder al oponente, además de otras conductas prohibidas durante un combate.

Las reglas también facultan al árbitro para advertir, amonestar o descalificar a un boxeador cuando incurra en infracciones graves o conductas antideportivas. La descalificación (DSQ) supone la pérdida automática del combate y puede aplicarse cuando la falta amerita poner fin al enfrentamiento de inmediato.

En el caso de Caballero, el árbitro detuvo la pelea tras la denuncia de Encarnación, inspeccionó la lesión y, al confirmar las marcas de la mordida, aplicó la descalificación conforme al reglamento utilizado en la competencia. Hasta el momento, la organización de los Juegos no ha informado públicamente sobre una sanción adicional contra el boxeador nicaragüense.

Además de la descalificación, el reglamento de World Boxing contempla la posibilidad de que determinadas conductas sean evaluadas por los órganos disciplinarios correspondientes. Dependiendo de la gravedad de los hechos y de las circunstancias del caso, estos pueden imponer sanciones adicionales, entre ellas una suspensión para futuras competiciones. La aplicación y duración de una eventual suspensión dependen de la decisión de las autoridades disciplinarias y no son automáticas.

Hasta este martes, los organizadores de Santo Domingo 2026 no habían anunciado la apertura de un procedimiento disciplinario ni informado sobre medidas adicionales contra Caballero.

Uno de los casos más conocidos de una mordida en el boxeo ocurrió en 1997, cuando el estadounidense Mike Tyson mordió la oreja de Evander Holyfield durante una pelea por el campeonato mundial de los pesos pesados.

Como consecuencia, Tyson fue descalificado del combate y posteriormente la Comisión Atlética de Nevada le revocó la licencia de boxeo, le impuso una multa de tres millones de dólares y permaneció suspendido durante un año antes de ser autorizado a volver a competir. Ese episodio continúa siendo el ejemplo más emblemático de las sanciones que puede acarrear una conducta de esta naturaleza dentro del boxeo profesional.