El mercado inmobiliario dominicano acumula un inventario creciente de viviendas disponibles, especialmente apartamentos en los segmentos medio y medio-alto. Representantes del sector atribuyen esta situación al encarecimiento del financiamiento hipotecario, que ha reducido la capacidad de compra de los hogares y prolongado los plazos de comercialización.

La Asociación de Constructores y Promotores de Viviendas (Acoprovi), presidida por Annerys Meléndez, señaló que no existe una estadística oficial que cuantifique el número exacto de viviendas terminadas sin vender. No obstante, como referencia, indicó que el Registro de Oferta de Edificaciones (ROE 2025-2) de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) reporta 15,259 viviendas en oferta inmediata, es decir, disponibles para entrega o comercialización.

La mayor parte de esta oferta corresponde a apartamentos localizados en la Región Metropolitana, principalmente en los segmentos medio y medio-alto.

Acoprovi sostiene que, a pesar de la falta de una medición oficial sobre la cantidad exacta de viviendas terminadas sin comprador, encuestas realizadas a promotores durante el último año permiten estimar que el inventario disponible ha aumentado.

“A pesar de la falta de estadística al respecto, a partir de encuestas realizadas a promotores en el último año, podemos estimar que ha aumentado y que el sector ha observado una acumulación progresiva del inventario disponible, como resultado de una desaceleración en las ventas derivada del encarecimiento del financiamiento hipotecario”, indicó la organización a elCaribe.

El factor que más ha incidido, según Acoprovi, es el incremento de las tasas de interés de los préstamos hipotecarios, reduciendo la capacidad de compra de los hogares y llevando a algunos compradores a posponer la decisión de adquirir una vivienda.

“A ello se suma un entorno económico que ha llevado a los compradores a posponer la decisión de adquirir una vivienda, además de la falta de una política que priorice tasas bajas para la adquisición de viviendas”, explicó la asociación.

El costo del crédito se ha vuelto determinante, pues influye directamente en la cuota mensual que una familia puede asumir. “Las condiciones de financiamiento son determinantes. El costo del crédito influye directamente en la cuota mensual que puede asumir una familia, por lo que tasas elevadas han reducido el ritmo de las ventas y prolongado los tiempos de comercialización de los proyectos”, afirmó.

La entidad considera que el desbalance entre la oferta de viviendas nuevas y la capacidad real de compra está más ligado a las condiciones financieras que a los precios. “Existe un descalce, pero está más asociado al costo del financiamiento que al precio de las viviendas. Si las tasas hipotecarias disminuyen, una mayor cantidad de hogares recuperaría la capacidad de acceder a una vivienda nueva”, señaló.

El menor acceso al crédito se refleja en el tiempo promedio de venta, que se ha incrementado en los últimos dos años. Acoprovi reporta una reducción en el ritmo de preventas, llevando a los desarrolladores a revisar sus planes de ejecución.

“En el último año, las preventas se han desacelerado de manera continua, lo que ha llevado a muchos desarrolladores a replantear el calendario de lanzamiento y ejecución de nuevos proyectos”, explicó.

En algunos segmentos, la oferta crece más rápido que la demanda efectiva, limitada por el acceso al crédito. “En algunos segmentos sí. La demanda efectiva se ha visto limitada por el acceso al crédito, provocando que el inventario disponible crezca más rápido que la absorción del mercado. Cuando esto ocurre, revelado por la baja demanda, los promotores ajustan la oferta, replantean el calendario de lanzamientos y postergan la ejecución de nuevos proyectos”, indicó.

Pese al aumento del inventario, la organización considera que el nivel actual aún puede ser absorbido y no supera el inventario de equilibrio o saludable. “Se prevé una reducción paulatina de las tasas de interés y ofertas comerciales de tasas preferenciales que dinamizan la colocación y venta de propiedades”, afirmó Acoprovi.

“Falta más análisis técnico”

Consultada sobre el tema, la Confederación Dominicana de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de la Construcción (Copymecon), que preside Eliseo Cristopher, considera que el mercado inmobiliario dominicano entra en una etapa que requiere mayor análisis técnico y planificación rigurosa, especialmente en viviendas y apartamentos dirigidos a la clase media y media alta.

Esta valoración se fundamenta en los resultados del Informe de Resultados del Registro de Oferta de Edificaciones, publicado por la ONE el 18 de marzo de 2026, que evidencia cambios importantes en la oferta inmobiliaria del país.

De acuerdo con dicho informe, la oferta inmediata de viviendas pasó de 8,159 unidades en la primera medición de 2025 a 15,259 unidades en la segunda medición del mismo año.