Durante mucho tiempo, los directores de la Policía Nacional fueron el rostro y la voz de la institución ante la opinión pública. Atendían a los medios sobre operativos, homicidios, actuaciones de sus agentes y decisiones internas. Sin embargo, en los gobiernos del presidente Luis Abinader esa dinámica ha cambiado.
El primer cambio se dio durante la gestión del mayor general Edward Sánchez González, quien fue nombrado director de la Policía en abril de 2021. En sus primeros meses mantuvo una presencia frecuente ante la prensa, pero luego de varios meses y diversas controversias redujo su exposición pública, al igual que el entonces ministro de Interior y Policía, Jesús Vásquez Martínez.
Algo similar ocurrió con el mayor general Eduardo Alberto Then, quien asumió el cargo en octubre de 2021. Tras las críticas por algunas de sus declaraciones, cambió drásticamente su estilo y comenzó a evitar a los periodistas. Una de sus frases más cuestionadas fue cuando dijo que rechazaría a los aspirantes a la Policía que fueran hijos de madres solteras, pues solo aceptarían a quienes tuvieran a ambos padres vivos.
Después llegó Ramón Antonio Guzmán Peralta, designado en noviembre de 2023. En las pocas veces que respondía preguntas, tardaba en completar sus frases y sus expresiones eran difíciles de entender y de manejar para los comunicadores.
En ese período, el presidente, la vicepresidenta o el entonces ministro de la Presidencia, Joel Santos, asumían la vocería de la política de seguridad cada lunes, mientras el director de la Policía y el ministro del Interior se mantenían en un segundo plano, sin responder a temas que les competían.
El protagonismo pasó luego a la sucesora de Vásquez Martínez en Interior y Policía, Faride Raful, quien optó por respuestas breves y ajustadas al discurso oficial. A su lado, Guzmán Peralta permanecía en silencio; cuando un periodista le preguntaba, solía mirar a la ministra o le cedía el turno.
Mientras tanto, la voz institucional de la Policía pasó a manos del coronel Diego Pesqueira, director de Comunicaciones Estratégicas. Él es quien ofrece la mayoría de las declaraciones sobre hechos delictivos y procesos de investigación, con un discurso apoyado en los informes policiales y el lenguaje técnico de los casos.
La tendencia se mantiene con el actual director, Andrés Modesto Cruz Cruz, nombrado el 18 de febrero de este año. Sus participaciones en las reuniones semanales de seguridad ciudadana, encabezadas por el presidente Abinader en el Palacio de la Policía, han sido escasas.
Esta realidad también complica la labor de los periodistas, pues muchas preguntas sobre acciones específicas de agentes o decisiones operativas deberían ser respondidas por el director de la institución, pero suelen recaer en la ministra de Interior y Policía, que no siempre conoce los detalles del caso.
Al terminar las reuniones de seguridad, la escena se repite: los periodistas concentran sus preguntas en la ministra, mientras el director de la Policía queda en un segundo plano, una imagen que refleja cómo la máxima autoridad de la institución ya no es su principal portavoz.