El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la diputada Cilia Flores expresaron su respaldo al diálogo como mecanismo para consolidar la paz en el país, mientras continúan bajo detención en Nueva York, donde llevan 212 días privados de libertad.
Ambos enfrentan un proceso judicial cuya audiencia está programada para junio de 2027, según la información disponible. En ese contexto, reiteraron su disposición a mantener abiertos los canales de conversación para abordar la situación política y social de la nación.
Las declaraciones se producen en un momento de tensión política, con múltiples actores nacionales e internacionales llamando a una salida negociada para la crisis venezolana. Maduro y Flores insistieron en que el diálogo es la vía adecuada para superar las diferencias y garantizar la estabilidad.