El presidente de la Federación Unitaria de Trabajadores de la Minería, Metalurgia, Energía, Química y Sectores Afines (FUTRAMETAL), Ariel Acebedo, solicitó a las autoridades salvaguardar los derechos de los empleados, entre ellos la cesantía, que es una compensación económica por el tiempo de servicio continuo y el salario ordinario.

“Hacemos un llamado de atención a los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados, Ricardo De Los Santos y Alfredo Pacheco (respectivamente), por el honor y el respeto que nos deben a los trabajadores y a las trabajadoras dominicanas, para que se abstengan de colocar un proyecto de reforma laboral que afecte a la cesantía de los empleados”, expresó el dirigente sindical.

Ante los cambios que pretenden imponer los “empresarios recalcitrantes de la República Dominicana”, Acebedo manifestó que prefieren mantener en vigencia el código de trabajo actual. “Los trabajadores dominicanos preferimos que, ante un proyecto que busca disminuir nuestros derechos laborales impulsado por los sectores empresariales más recalcitrantes de la República Dominicana, preferimos que el Código de Trabajo vigente permanezca”, explicó.

Si no se respeta el deseo de la clase obrera, advirtió que tomarán las calles en protesta: “Nosotros no solemos salir a la calle, pero nos veremos obligados a hacerlo”.

En cuanto al costo de la energía eléctrica, Acebedo señaló que, a pesar de mantener un consumo regular, las tarifas suben constantemente porque “a quien le da la gana sube la luz en este país”. “Los usuarios, con el mismo consumo y el mismo tipo de aparatos electrónicos, están pagando mucho más. Hay que prestar atención seriamente a este tema de la tarifa de la energía, porque eso está reduciendo el poder de compra de la clase trabajadora”, detalló.

El dirigente resaltó que el principal problema es que los gastos aumentan mientras los salarios se mantienen estáticos, por lo que pidió un aumento salarial inmediato para los trabajadores.

Acebedo también se refirió a las protestas ciudadanas con cacerolazos de las últimas semanas y a las discusiones sobre el código penal. “El derecho a protestar de la ciudadanía es sagrado y razones por demás tienen para hacerlo; no solo el alto costo de la vida, la inseguridad social y la desconfianza policial, son todos los problemas juntos que agobian a la población dominicana”, dijo.

El sindicalista reconoció que el código penal requiere una modificación, pero debe respetarse la libertad de expresión. “El código penal hace años que debió recibir una modificación profunda que se ajustara a lo que hoy vive. La ley mordaza, que es lo que gente con conocimiento o sin conocimiento protesta, hay que verla en su profundidad. Si bien no debe ser callada la libre expresión, usted no tiene derecho a decir o a difamar a cualquier persona porque le salió del santo deseo y que no ocurra nada”, concluyó.