El doctor Marcos Núñez Cuervo, reconocido como Maestro de la Cirugía en República Dominicana, ha dedicado más de cuatro décadas a la medicina, tiempo en el que ha sido testigo de una transformación profunda en el sistema de salud. Desde sus inicios, cuando tuvo que realizar cirugías con linternas debido a los prolongados apagones, hasta la actualidad, donde forma médicos que operan con tecnologías que amplifican la visión hasta 20 veces mediante pantallas.

Núñez Cuervo, primer dominicano en presidir la Federación Panamericana de Facultades y Escuelas de Medicina (Fepafem) y actual decano de la Facultad de Ciencia de la Salud de UNIBE, ha combinado su labor en quirófanos con la docencia y la gerencia médica. Detrás del profesional de renombre internacional está el joven que tardó diez años en graduarse de medicina en 1982, cuando la carrera solía durar siete, y que aprendió disciplina y entrega de sus maestros.

Un accidente de tránsito de su padre lo obligó a interrumpir sus estudios en la UNPHU y a concluirlos en la UASD, dos instituciones a las que agradece su formación. "Antes la carrera de Medicina eran 7 años, yo me tomé 10 años. Y esa es de las cosas que les digo a los estudiantes hoy en día, esto (la medicina), no es un asunto de carrera de velocidad. Esto no es cuán rápido yo termine. Esto es un maratón que lo importante no es arrancar, sino concluir y concluir bien", expresó en el podcast Deyanira en Alta Voz.

El doctor considera que el rol de modelo es fundamental en la formación: "yo vi mentores, profesores que sirvieron de modelo, en el colegio, la residencia, la especialidad y yo creo que eso es fundamental". Él replica la formación que recibió de sus maestros y de los entrenamientos paralelos, como ocupar el decanato en UNIBE y presidir la Fepafem, que agrupa más de 700 escuelas de medicina desde Canadá hasta Chile.Doctor Marcos Núñez Cuervo, cirujano, decano de la Facultad de Ciencia de la Salud de UNIBE.

En la formación de nuevos médicos, insiste en la importancia de la historia clínica y el examen físico por encima de otros recursos diagnósticos. "Yo le digo a los estudiantes, que la postura como llega el paciente ya comienza a darle una idea de por dónde anda el asunto y que al paciente hay que escucharlo, evitar la prisa, porque escuchándolo uno va teniendo un posible diagnóstico", puntualizó el académico, quien recibió el Premio Nacional Anual a la Excelencia Académica del Docente de Instituciones de Educación Superior en 2024.

Sobre la inteligencia artificial, Núñez Cuervo afirma que es un apoyo en los entrenamientos de estudiantes y residentes, pero estos se capacitan para cuando fallan los recursos. Puso como ejemplo los terremotos en Venezuela y Haití: "Hay situaciones en las cuales no hay internet. Nosotros tenemos que tener toda la previsión, por eso creo que una de las claves del éxito de cualquier profesional debe ser la planificación".

Antes de entrar al quirófano, el cirujano se encomienda a Dios: "es un compromiso en el que cada vez que vamos nos encomendamos a Dios". Destaca el trabajo en equipo con ayudantes, enfermeras y todo el personal del área. Al hablar de su experiencia como paciente, comenta que "cuando a uno le toca hacer de médico a paciente, el quirófano sin duda es estresante. A veces es mayor el miedo porque uno sabe las potenciales complicaciones que se pueden presentar".

Finalmente, resalta la importancia de la humanización en el sector salud, para lo cual existen simuladores en las 11 escuelas de medicina del país, donde los estudiantes pueden aprender habilidades blandas como la escucha, el pensamiento crítico, el trabajo en equipo y la comunicación, incluso cómo dar malas noticias. "Eso lo aprendimos nosotros a puro tablazo, sin embargo, ahora estudiantes de medicina pueden salir aprendiendo eso. Aprender del error, en los centros de simulación", explicó.