Madrid. Las Fuerzas de Seguridad del Estado han estimado que alrededor de 73.500 migrantes ya han abandonado Ceuta con destino a Marruecos, luego de la entrada masiva registrada el pasado jueves. Esta cifra podría incluir a personas que habían llegado a la ciudad autónoma en días previos e incluso a quienes entraron y salieron en más de una ocasión, según precisaron las fuentes.
No obstante, en las zonas más céntricas de Ceuta y en algunas áreas del exterior y del monte, aún se observan pequeños grupos de migrantes que ingresaron el jueves y se niegan a retornar voluntariamente a su país. Las fuentes policiales indicaron que es muy difícil cuantificar a quienes se resisten a marcharse, aunque se aprecian grupos de entre tres y cinco personas en distintos puntos.
Este domingo, la frontera del Tarajal amaneció tranquila, sin nuevos intentos de entrada por el espigón fronterizo, aunque un pequeño grupo intentó acceder a nado y fue controlado por el Ejército. El paso fronterizo mantiene la normalidad con escaso movimiento, aunque se espera un aumento del tránsito por la Operación Paso del Estrecho (OPE).
Las barreras marítimas instaladas ayer en el espigón ya están operativas, según informó el Ministerio del Interior. Se trata de una barrera neumática de 500 metros de longitud y una altura de 30 a 70 centímetros en superficie y hasta un metro de profundidad, combinada con boyas fondeadas por la Armada.
El dispositivo de seguridad es menor que el del sábado, pero el Ejército de Tierra permanece en la zona reforzando los servicios y apoyando a la Guardia Civil. El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez, aseguró que unos tres mil efectivos, entre fuerzas de seguridad y militares, continuarán desplegados «el tiempo que sea necesario».
En rueda de prensa, Pérez dijo que la ciudad está recuperando la normalidad, aunque queda camino por recorrer, y que la situación no tiene comparación con las primeras 24 horas tras la entrada masiva de más de 50.000 personas. Elevó a 72 los cadáveres recuperados del mar y señaló que no tenían información previa de que se produjera tal entrada.
Por su parte, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) elevó a más de un centenar el número de fallecidos y señaló que cerca de 60.000 personas intentaron acceder ese día en la «mayor crisis» migratoria de la historia de la ciudad.