Washington.- El representante republicano de Ohio en el Congreso, Max Miller, comunicó este domingo que no se retirará de su campaña para la reelección en los comicios de medio mandato del próximo 3 de noviembre, a pesar de las denuncias de maltrato presentadas por su exmujer, que incluyen el haberla apuntado con una pistola. Miller rechazó las acusaciones mediante un video difundido en su cuenta de X.
“No me voy a retirar de esta contienda, voy a ganar en noviembre”, afirmó Miller en el video de casi veinte minutos donde expuso sus razones para seguir adelante.
El congresista señaló que “esta elección va más allá de ganar un escaño para el Partido Republicano en noviembre: se trata de mi familia, de nuestra hija, de preservar nuestros valores y de exigir responsabilidades a los medios y a otras personas que han actuado de manera increíblemente imprudente”.
Su expareja, Emily Moreno, hija del también republicano Bernie Moreno, lo denunció por haberle apuntado con una pistola a la cabeza, quemarle el pecho y el estómago al lanzarle agua caliente, fracturarle la clavícula y provocarle contusiones en el hombro.
Además, según los documentos judiciales, la hija de la pareja le habría dicho a su madre: “Papá te va a matar”.
Miller negó todas las acusaciones y declaró: “Voy a utilizar mi plataforma para exponer los hechos de una manera muy sincera. Y permítanme comenzar con la acusación más dolorosa de todas: nunca he abusado de nuestra hija”.
Las acusaciones de violencia doméstica ponen en riesgo el escaño de Ohio para el Partido Republicano, el cual antes del escándalo se consideraba seguro.