APUNTE.COM.DO.- BRASIL.- El Partido de los Trabajadores (PT) oficializó este domingo la candidatura del presidente Luiz Inácio Lula da Silva para las elecciones presidenciales de octubre, en las que buscará un cuarto mandato no consecutivo, con la mayoría de las encuestas a su favor.
«Quiero decir para toda la militancia de los partidos que están aquí: homologamos, oficializamos ahora. Lula, presidente; (Gerardo) Alckmin, vice», declaró el presidente del PT, Edinho Silva, en una entrevista previa a la ceremonia de proclamación, que se realizó en el centro de convenciones Expo Center Norte, en São Paulo, el mayor colegio electoral del país.
El acto, que comenzó a las 10:00 hora local (13:00 GMT), selló la reedición de la alianza con el moderado Geraldo Alckmin como candidato a la vicepresidencia, ante cientos de militantes, ministros y dirigentes del oficialismo.
«Estamos aquí para oficializar, pero también para celebrar esta construcción política que es histórica, la construcción política que va a reelegir al presidente Lula y al vicepresidente Alckmin, manteniendo a nuestro país en ese camino de reconstrucción de políticas públicas», agregó Silva.
A sus 80 años, Lula encara su séptima carrera a la presidencia, tras gobernar entre 2003 y 2010, y regresar al poder en 2023.
«Tengo la misma energía de cuando tenía 30 años», ha reiterado el veterano líder sindical en los últimos meses para disipar dudas sobre su salud y proyectar vitalidad para la contienda.
Lula llega a la carrera electoral defendiendo los avances de su gestión en la caída del desempleo y la reducción de la pobreza, aunque en un contexto de desaceleración económica, con un crecimiento del PIB de alrededor del 2% para este año electoral, tras el 3,4% de 2024 y el 2,3% de 2025.
La presión inflacionaria, influenciada por factores internos y el aumento de precios de alimentos y combustibles por el contexto geopolítico, mantiene la tasa de interés básica del país en el 14,25%.
Además, hay un déficit nominal en las cuentas públicas cercano al 10% del PIB y una deuda pública que supera el 80%, puntos que la oposición busca explotar durante la campaña, junto con la lucha contra el crimen organizado que se ha expandido en Brasil y otros países de la región.
Esta semana, un juez de la Corte Suprema autorizó la apertura de dos investigaciones por tráfico de influencias contra su hijo mayor, Fábio Luís Lula da Silva, conocido como 'Lulinha'.
Los comicios de octubre se perfilan como un nuevo duelo entre el progresismo representado por el actual jefe de Estado y la extrema derecha encarnada por el senador Flávio Bolsonaro, de 45 años.
El primogénito del expresidente Jair Bolsonaro, inhabilitado, condenado a 27 años de prisión y bajo arresto domiciliario por intento de golpe de Estado, fue oficializado la semana pasada como el heredero político del espacio conservador.
De acuerdo con las últimas proyecciones, el gobernante parte con cierta ventaja. La más reciente encuesta de la firma Datafolha otorga a Lula un 48% de la intención de voto frente al 43% que obtendría Flávio Bolsonaro en un eventual balotaje.