PARÍS. Un incendio registrado este domingo en unas instalaciones industriales cercanas a la localidad de Gandrange, en el noreste de Francia, llevó a las autoridades a ordenar el confinamiento de los residentes de cinco municipios próximos, lo que afecta a unas 30,000 personas.

La Prefectura del departamento de Moselle informó en un comunicado, que describía la situación a las 12:30 hora local, que el fuego estaba consumiendo un almacén de 500 metros cuadrados perteneciente a la empresa Safe.

Se trata de instalaciones clasificadas como Seveso por el riesgo de accidentes debido a los productos utilizados en su actividad, aunque con un umbral bajo.

Desde el exterior se podía observar una densa columna de humo muy oscuro que salía del complejo de la Sociedad de Aceros Finos del Este (SAFE), situado a unos veinte kilómetros al norte de Metz y a unos 80 de Luxemburgo.

La delegación del Gobierno señaló que «por medida de precaución» había instado al confinamiento a los habitantes de Gandrange, Amnéville, Vitry sur Orne, Clouange y Rombas, y a que se mantuvieran a resguardo.

También insistió en que había que evitar la zona y en que las fuerzas de seguridad y los servicios del Estado estaban «plenamente movilizados».