APUNTE.COM.DO, REDACCION UNIVERSAL -Um al Jair (Cisjordania ocupada), 28 jul (EFE).- Un año después del asesinato por el disparo de un colono del activista palestino Awdah al Hathalin, que colaboró en el oscarizado documental ‘No other land’, la comunidad beduina de Um al Jair se ve amenazada por nuevas caravanas donde se han instalado familias de israelíes, mientras ya no pueden pastorear libremente o cosechar sus tierras. 

 

«El asesino de mi hermano sigue viviendo aquí, a unos metros de nosotros, caminando con un arma», dice a EFE Jalil al Hathalin, líder de la comunidad y hermano de Awdah, mientras señala los alrededores de la aldea.

Awdah al Hathalin, de 31 años, padre de tres hijos, profesor y colaborador de la oenegé israelí por los derechos humanos B’Tselem, fue asesinado a tiros el 28 de julio de 2025 por el colono israelí Yinon Levi durante un enfrentamiento por las obras iniciadas para establecer un nuevo asentamiento en el corazón de la comunidad. 

 

Tras este hecho, Levi fue detenido brevemente y posteriormente liberado. Un año después, denuncia su hermano, todavía no se ha presentado una acusación formal contra él.

La comunidad, asediada

La muerte del activista, que colaboró con los realizadores del documental ganador del Óscar ‘No Other Land’, convirtió a Um al Jair en uno de los símbolos de la creciente tensión en Masafer Yata, una zona de las colinas del sur de Cisjordania ocupada donde comunidades palestinas sufren la expansión de asentamientos y ‘outposts’ (puestos de avanzada israelíes, el primer paso para crear un asentamiento ilegal).

Um al Jair, la aldea palestina donde colonos mataron a un vecino y aun así el asedio aumentó

Imagen tomada en 2021 de Hamdan Balal, del pueblo de Suasia y Awda Hadalin, de Um Jair. EFE/Laura Fernández Palomo

En los años ochenta, Israel estableció junto a la aldea el asentamiento de Carmel, que los residentes describen como el inicio de una transformación que ha reducido progresivamente su acceso a tierras y recursos.

Desde 2018, Jalil asegura que la violencia de colonos comenzó a aumentar y que, tras el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023, la situación empeoró radicalmente.

Antes de esa fecha, la comunidad contaba con unas 4.000 ovejas. Ahora quedan alrededor de 700, explica, debido a las restricciones de movimiento y los ataques, cada vez más violentos, de los colonos.

Um al Jair, la aldea palestina donde colonos mataron a un vecino y aun así el asedio aumentó

Colonos israelíes en la aldea de Um al Jair. EFE/ Magda Gibelli

La presión se percibe también dentro de las viviendas. Salem, uno de los vecinos, lleva a EFE hasta el patio trasero de su casa, convertido en zona militar por el Ejército israelí después de la instalación de un nuevo puesto avanzado de colonos a pocos metros. 

 

Allí permanece el corral donde mantiene a sus animales, la principal fuente de ingresos de su familia. Según explica, el Ejército solo les permite acceder algunos días a la semana y durante unos minutos para alimentarlos.