APUNTE.COM.DO, Madrid.- La primera etapa de educación infantil crece con fuerza: casi ocho de cada diez menores de dos años está escolarizado y más de la mitad de los bebés menores de un año acude a una escuela infantil. La escolarización temprana se dispara mientras una nueva ley camina hacia la dignificación de sus cuidadoras.
Son datos del informe ‘Sistema Estatal de Indicadores de la Educación 2026’, que ha publicado el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y que también señala un avance en la escolarización de etapas superiores, sobre todo en la no universitaria que muestra un aumento de 2,4 puntos porcentuales en cinco años al pasar del 14 % al 16 % en el curso 2023-2024.
Los indicadores educativos muestran una tendencia positiva tanto en abandono de los estudios, como en titulaciones o tasa de idoneidad, es decir cuando el alumno está matriculado en el curso que le corresponde por su edad.
En los últimos 20 años la tasa de idoneidad ha pasado de ser del 64 % al 76 %, mientras que el abandono educativo (personas de 18 a 24 años que no han conseguido titular en secundaria) también se ha reducido hasta el 12,5 % en 2025, frente al 20 % que se registraba en 2015.
«Los efectos del abandono temprano de la educación y formación tienen consecuencias y costes para los individuos y para la sociedad, tanto desde el punto de vista del mercado de trabajo como del bienestar en general», señala el estudio que recuerda que el marco estratégico del Espacio Europeo de Educación marca para 2030 una tasa inferior al 9 %.
La escolarización de 0 a 3 años se dispara
La escolarización temprana crece con fuerza: entre los cursos 2018-2019 y 2023-2024 el 73 % de los niños y niñas de 2 años estaban escolarizados (frente al 62 % de 2018).
En el caso de los que tienen 1 año, el porcentaje ha pasado del 42 % al 52 %, 10 puntos porcentuales más y se registran tasas de escolarización en 2 años, superiores al 80 %, en comunidades como Cantabria y Andalucía (81 %), Madrid y Galicia (82 %) y País Vasco (94 %).
«Aunque es una etapa de carácter voluntario, tiene gran importancia para el aprendizaje futuro, así como para la reducción de las desventajas educativas del alumnado procedente de entornos socioculturales menos favorecidos», recalca el Ministerio de Educación que precisamente está elaborando una nueva ley para dignificar la profesión de las educadoras de escuelas infantiles.