APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -Ojén, un pequeño pueblo blanco de Málaga, se convirtió en el refugio de Julio Iglesias hace más de dos décadas. Ubicado cerca de Marbella y rodeado por la Sierra de las Nieves, este lugar combina paisajes mediterráneos, historia y tranquilidad.

Entre sus atractivos destaca la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, construida en el siglo XVI sobre una antigua mezquita árabe, además de sus cuevas, fuentes históricas y tradiciones como el famoso aguardiente de Ojén.

El municipio también sirve como puerta de entrada al Parque Nacional Sierra de las Nieves, un espacio natural con alcornoques, pinsapos, fauna protegida y rutas con vistas al Mediterráneo, convirtiéndolo en un destino ideal para quienes buscan naturaleza y patrimonio.