APUNTE.COM.DO, Santo Domingo. El estrés crónico se ha convertido en uno de los principales factores de riesgo para la salud en el mundo moderno. Aunque no se trata de un tóxico en el sentido tradicional, especialistas coinciden en que sus efectos prolongados sobre el organismo pueden ser tan perjudiciales como los de otros agentes nocivos, al aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, trastornos mentales, problemas digestivos y debilitamiento del sistema inmunológico.
La psicóloga estadounidense Kelly McGonigal, autora de The Upside of Stress, sostiene que el problema no es el estrés ocasional, sino cuando se vuelve permanente y el organismo permanece en estado de alerta durante largos períodos.
En la misma línea, el endocrinólogo Robert M. Sapolsky, profesor de la Universidad de Stanford y autor de Why Zebras Don't Get Ulcers, explica que la exposición continua al cortisol y otras hormonas del estrés puede alterar el funcionamiento del corazón, el cerebro, el sistema digestivo y el metabolismo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que el estrés relacionado con el trabajo y otros factores cotidianos constituye un importante desafío para la salud pública, debido a su impacto sobre el bienestar físico y emocional de millones de personas.
Los expertos señalan que el estrés crónico puede provocar hipertensión arterial, trastornos del sueño, ansiedad, depresión, dificultades de concentración, pérdida de memoria, dolores musculares y una disminución de las defensas del organismo, lo que facilita la aparición de diversas enfermedades.
Asimismo, estudios publicados por la American Psychological Association (APA) indican que mantener niveles elevados de estrés durante mucho tiempo también favorece procesos inflamatorios que pueden contribuir al desarrollo de enfermedades crónicas.
Entre las principales recomendaciones para reducir sus efectos figuran practicar actividad física de forma regular, dormir entre siete y ocho horas diarias, mantener una alimentación equilibrada, fortalecer las relaciones familiares y sociales, dedicar tiempo a actividades recreativas y buscar ayuda profesional cuando el estrés se vuelve difícil de controlar.
El periodista y abogado Ramiro Estrella, director ejecutivo de Apunte.com.do, afirmó que la sociedad actual enfrenta una presión constante derivada de las exigencias laborales, económicas y tecnológicas.
"Muchas personas creen que el estrés es parte normal de la vida, pero cuando se convierte en una condición permanente termina afectando la salud, las relaciones familiares y la productividad. Aprender a controlarlo debe ser una prioridad para preservar la calidad de vida", expresó Estrella.
Los especialistas coinciden en que reconocer los primeros síntomas y actuar de manera oportuna constituye una de las mejores estrategias para prevenir complicaciones y proteger tanto la salud física como el equilibrio emocional.