APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -El dirigente político Carlos Amarante Baret afirmó que tanto él como el
expresidente Leonel Fernández terminaron siendo víctimas de la crisis interna
que dividió al Partido de la Liberación Dominicana (PLD), al recordar el proceso
de selección de la candidatura presidencial para las elecciones de 2020.
Durante una entrevista en el programa Casi Personal Con Graymer Méndez,
Amarante Baret explicó que el punto de inflexión en su trayectoria política fue
su rechazo a lo que consideró una imposición de la candidatura de Gonzalo
Castillo dentro del PLD, proceso que se desarrolló en medio de las diferencias
entre los sectores encabezados por Danilo Medina y Leonel Fernández.
El dirigente recordó que, en ese momento, aspiraba legítimamente a la
candidatura presidencial y entendía que el partido debía garantizar un proceso
democrático, sin imposiciones. “En el año 2018-2019 entendí que podía ser
candidato presidencial. Me preparé toda una vida para servirle al país y tenía el
derecho legítimo de aspirar a esa candidatura”, expresó.
Amarante Baret señaló que fue precisamente durante ese proceso cuando
ofreció una rueda de prensa en la que manifestó públicamente su rechazo a la
forma en que se estaba conduciendo la escogencia del candidato presidencial,
posición que también asumieron otros dirigentes del PLD, entre ellos el
fallecido Reinaldo Pared Pérez, quien expresó reservas sobre el rumbo que
tomaba el proceso interno.
“Ese día rompí amarras con prácticas políticas que yo nunca he aceptado ni
voy a aceptar”, afirmó al referirse a aquella declaración pública, que identifica
como el inicio de una nueva etapa en su vida política.
Según explicó, de esa experiencia surgió posteriormente el movimiento político
Avancemos, una organización que promueve el fortalecimiento de la
democracia interna de los partidos, el respeto a la institucionalidad y el rechazo
a las imposiciones.
Al recordar las consecuencias de aquella crisis, Amarante Baret aseguró que
las diferencias que sostuvo con Leonel Fernández fueron de naturaleza política
y no personal. “La paradoja de la vida es que, al final, Leonel y yo terminamos
siendo víctimas”, expresó.
Durante la entrevista también reivindicó el legado del profesor Juan Bosch, de
quien dijo haber aprendido a defender sus convicciones y a ejercer un
pensamiento crítico, aun cuando ello implicara asumir costos políticos. “A mí
nadie me calló la boca con un decreto. Eso no fue lo que aprendí de don Juan”,
sostuvo.