APUNTE.COM.DO, Madrid.- Un equipo científico liderado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) ha identificado una nueva estrategia para prevenir las arritmias asociadas al síndrome de QT corto tipo 3 (SQT3), una rara enfermedad hereditaria con un alto riesgo de muerte súbita, incluso en pacientes jóvenes.

El estudio ha demostrado que las poliaminas -unas moléculas presentes de manera natural en el organismo- corrigen el defecto celular que causa esta enfermedad y restauran el canal cardíaco.

Actúa sobre el origen molecular de la enfermedad

A diferencia de los tratamientos actuales, que son pocos y se limitan a paliar los síntomas sin resolver la causa, la nueva estrategia actúa sobre el origen molecular de la enfermedad, abriendo la puerta al desarrollo de tratamientos específicos y potencialmente más eficaces.

Aunque los resultados corresponden todavía a un modelo experimental y harán falta ensayos preclínicos y clínicos que confirmen la seguridad y la eficacia de la estrategia, el estudio supone una ‘prueba de concepto’ para una enfermedad con escasas alternativas terapéuticas.

Los detalles de la investigación se han publicado este jueves en la revista Nature Communications.

Atacar el origen del problema

El síndrome de QT corto tipo 3 (SQT3) es una enfermedad hereditaria poco frecuente causada por mutaciones en un canal de potasio que acelera anormalmente la recuperación eléctrica del corazón.

INVESTIGACION ARRITMIAS

Detalle de un aparato de resonancia magnética. EFE/Javier Blasco

Los pacientes presentan un riesgo muy elevado de desarrollar arritmias ventriculares y muerte súbita, incluso en edades tempranas, pero las opciones terapéuticas son escasas y solo palían los síntomas.

El estudio ha demostrado que las poliaminas pueden restaurar el funcionamiento normal del canal alterado y prevenir las arritmias en un modelo experimental de la enfermedad.

Poliaminas

Las poliaminas, como la espermidina y la espermina, participan en numerosos procesos biológicos relacionados con el crecimiento y la supervivencia celular.

Aunque ya se usan como suplementos nutricionales y se conocían algunas de sus funciones fisiológicas, hasta ahora se desconocía su potencial para corregir alteraciones eléctricas hereditarias del corazón, explican los autores.

El equipo comprobó que la administración oral o intravenosa de estas moléculas restablece la interacción normal entre las poliaminas y el canal de potasio alterado por la mutación genética responsable del síndrome, disminuyendo la aparición de arritmias ventriculares potencialmente mortales.

«Lo más relevante de este trabajo es que no nos limitamos a suprimir las arritmias, sino que actuamos directamente sobre el mecanismo molecular que las desencadena», explica Ana I. Moreno-Manuel, del grupo de Arritmias Cardíacas del CNIC y primera autora del trabajo.

El estudio demuestra que es posible actuar sobre el origen del problema y corregirlo, lo que abre la puerta al desarrollo de tratamientos más específicos y potencialmente más eficaces.

Además, los autores creen que el impacto del trabajo podría extenderse a otras enfermedades hereditarias causadas por alteraciones similares en canales iónicos cardíacos.