APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACION. -La mezcla de laurel y bicarbonato de sodio se ha popularizado como una alternativa económica para mantener frescos algunos espacios del hogar. La combinación aprovecha la capacidad del bicarbonato para neutralizar malos olores y el aroma natural de los aceites presentes en las hojas de laurel.

Este preparado puede utilizarse en lugares cerrados como armarios, cajones y la nevera, donde ayuda a reducir olores desagradables y mantener una sensación de limpieza. También puede emplearse como limpiador suave en superficies como azulejos y encimeras, siempre teniendo en cuenta que no reemplaza productos desinfectantes especializados.

Para prepararlo, se recomienda secar varias hojas de laurel, triturarlas y mezclarlas con bicarbonato. Luego puede colocarse en pequeñas bolsas de tela para absorber olores o aplicarse sobre algunas superficies con un paño húmedo.

Aunque es una opción práctica y de bajo costo para el mantenimiento diario del hogar, los expertos advierten que no debe utilizarse como solución definitiva ante problemas graves de humedad, moho o suciedad acumulada, donde se requieren tratamientos específicos.