APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -El técnico de climatización Carlos Llull asegura que mantener el aire acondicionado encendido durante ocho horas por la noche puede costar alrededor de un euro en electricidad, siempre que se trate de un equipo moderno con tecnología inverter. No obstante, aclara que el consumo real dependerá de la potencia del aparato, la tarifa eléctrica y el aislamiento de la vivienda.
El especialista explica que uno de los errores más comunes es pensar que el aire acondicionado consume la misma cantidad de energía durante toda la noche. En realidad, los equipos inverter reducen automáticamente la potencia del compresor una vez alcanzan la temperatura programada, por lo que dejan de trabajar al máximo rendimiento y solo mantienen el ambiente fresco con un consumo mucho menor.
Llull indica que, si una habitación está a unos 29 grados y se programa el equipo a 24 °C, el aire acondicionado realizará un mayor esfuerzo al inicio para enfriar el espacio. Sin embargo, una vez alcanzada esa temperatura, el consumo disminuye considerablemente. En cambio, si el aparato se apaga y la habitación vuelve a calentarse, tendrá que trabajar nuevamente con mayor intensidad para recuperar la temperatura deseada.
El experto también destaca que el aislamiento de la vivienda influye de forma decisiva en el consumo eléctrico. Si entra mucho calor por ventanas, puertas o cerramientos, el equipo tendrá que funcionar durante más tiempo para mantener el ambiente fresco. Por ello, mejorar el aislamiento ayuda a reducir la demanda de refrigeración y el gasto energético.
Asimismo, recomienda mantener limpios los filtros del aire acondicionado, revisar que no existan fugas de aire frío y evitar programar temperaturas demasiado bajas. Estas medidas mejoran la eficiencia del equipo y permiten ahorrar electricidad sin perder confort durante los meses de mayor calor.
Finalmente, recuerda que fijar el termostato entre 25 y 26 °C es una de las opciones más eficientes para mantener una temperatura agradable y evitar un incremento innecesario en la factura de la luz.