APUNTE.COM.DO, Santo Domingo.- El consultor y asesor de MIPYMES, Ramón Báez, exhortó a las
pequeñas y medianas empresas suplidoras del Estado a prepararse para participar en
los procesos de licitación que se realizarán bajo la nueva Ley 47-25 de Compras y
Contrataciones Públicas, la cual ya entró en vigencia junto con su reglamento de
aplicación.


Durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo, Báez explicó que la nueva
legislación introduce cambios importantes y mayores exigencias para los proveedores,
por lo que consideró fundamental que las empresas conozcan a profundidad las
nuevas reglas antes de la próxima ola de concursos públicos.


“La Ley 47-25 ya está vigente y cuenta con su reglamento. Muchas licitaciones
continúan bajo la normativa anterior, pero los próximos procesos se realizarán con una
nueva ley, más completa, más compleja y con requisitos distintos a los que los
suplidores estaban acostumbrados”, señaló.


Asimismo, indicó que la legislación contiene cerca de 248 artículos y contempla una
amplia reglamentación complementaria, lo que obliga a los empresarios a capacitarse
para evitar errores durante los procesos de contratación estatal.


Báez sostuvo que una de las principales dificultades que enfrentan las microempresas
es la complejidad de los procesos electrónicos de contratación pública. A su juicio,
aunque el sistema ha mejorado, sigue siendo difícil para negocios pequeños que no
cuentan con personal especializado o recursos suficientes para manejar los
procedimientos técnicos requeridos.


“Una microempresa por sí sola tiene muchas dificultades para participar en una
licitación. Mientras más compleja se vuelve la ley, más necesidad existe de contar con
personal capacitado”, afirmó.


El consultor también criticó la cantidad de requisitos exigidos para cobrar al Estado,
señalando que muchas instituciones continúan solicitando documentos que ya pueden
verificarse de manera digital. En ese sentido, consideró que la Contraloría General de
la República representa uno de los principales obstáculos para agilizar los pagos
debido a la cantidad de documentos y certificaciones que exige para aprobar
desembolsos.


“Muchas veces las instituciones tienen acceso digital a la información, pero aun así
siguen exigiendo papeles físicos. Eso retrasa los procesos y afecta la eficiencia”,
sostuvo.


El asesor de MIPYMES también planteó la necesidad de mejorar la planificación de
compras en el sector educativo para aumentar la participación de la industria nacional.


Indicó que productos como uniformes, zapatos y mobiliario escolar podrían ser
suplidos en mayor proporción por fabricantes dominicanos si las adquisiciones se
programaran con más tiempo y se distribuyeran durante todo el año.


“Hay producción local con capacidad para suplir una parte importante de la demanda,
pero la forma en que se realizan las compras obliga muchas veces a recurrir a
importaciones”, concluyó.