APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -La psicóloga Lola Gómez explica que las experiencias vividas durante la infancia son la base de la autoestima y la forma en que las personas se perciben a sí mismas en la edad adulta. Según la especialista, no solo los grandes traumas dejan huella, sino también las dinámicas cotidianas relacionadas con la aceptación y la validación.

Gómez señala que, cuando un niño aprende que debe cumplir expectativas externas para sentirse querido, es probable que en la adultez repita ese patrón, midiendo su valor por el éxito, el rendimiento o el reconocimiento. Esto puede dar lugar a una autoestima frágil y a una sensación de vacío detrás de la necesidad constante de cumplir con las expectativas de los demás.