APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -La combinación de café usado y bicarbonato de sodio se ha popularizado como una alternativa económica y ecológica para distintas tareas domésticas. Al reutilizar el café ya preparado, esta mezcla aprovecha sus propiedades abrasivas y desodorizantes, mientras que el bicarbonato ayuda a neutralizar olores y mejorar la limpieza.
Entre sus principales usos se encuentran eliminar malos olores en la nevera, el cubo de basura o los zapatos, limpiar ollas, sartenes y fregaderos gracias a su efecto abrasivo suave, y preparar un exfoliante casero para retirar células muertas de la piel. Algunas personas también la utilizan como repelente de insectos, aunque su eficacia puede variar.
Para prepararla, basta con mezclar café usado y seco con una o dos cucharadas de bicarbonato de sodio. La mezcla puede emplearse en seco o con unas gotas de agua para formar una pasta, según el uso que se le quiera dar.
Aunque se trata de un método sencillo y seguro en la mayoría de los casos, se recomienda probarlo primero en una pequeña zona cuando vaya a utilizarse sobre superficies delicadas, para evitar posibles manchas o daños. Esta práctica permite dar una segunda vida al café y reducir el uso de productos químicos en el hogar.