APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -La peluquera Felicitas Ordás explicó que el llamado "lavado inverso" consiste en aplicar primero el acondicionador y después el champú, una técnica que puede beneficiar especialmente a los cabellos finos que se apelmazan con facilidad o a las melenas con raíces grasas y puntas secas.

Según la experta, el acondicionador actúa como una ligera capa protectora sobre la fibra capilar, ayudando a hidratar sin aportar peso. Después, el champú elimina tanto la suciedad como el exceso de acondicionador, dejando el cabello con una sensación de mayor limpieza y volumen.

Ordás señaló que este método también puede ayudar a espaciar los lavados en algunos casos, ya que evita la acumulación de producto en la raíz. Sin embargo, advirtió que no es una solución universal y que uno de los errores más comunes es aplicar demasiado acondicionador o no aclararlo correctamente, lo que deja residuos y resta frescura al cabello.

La especialista indicó que el lavado inverso no es recomendable para cabellos muy secos, rizados o tratados químicamente, ya que estos necesitan aplicar el acondicionador después del champú para sellar la cutícula y proteger mejor la fibra capilar. Además, recordó que esta técnica complementa el cuidado del cabello, pero no sustituye la función reparadora del acondicionador utilizado al final del lavado.