APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -El filósofo griego Heráclito dejó una de las reflexiones más conocidas sobre la transformación: “Ningún hombre pisa dos veces el mismo río, porque no es el mismo río y él no es el mismo hombre”.

Esta frase representa la idea de que todo cambia constantemente, incluso nosotros mismos. Las experiencias, decisiones, pérdidas y aprendizajes transforman nuestra forma de pensar y de ver la vida.

Muchas personas sienten nostalgia por versiones pasadas de sí mismas: la juventud, antiguas ilusiones, etapas con menos responsabilidades o momentos que parecen haber quedado atrás. Sin embargo, la reflexión de Heráclito recuerda que esas versiones cumplieron un propósito, pero no estaban destinadas a permanecer para siempre.

Aceptar el cambio implica entender que evolucionar no significa perder quién fuimos, sino avanzar hacia nuevas etapas. Al igual que el río nunca mantiene la misma agua, las personas tampoco somos exactamente iguales después de cada experiencia vivida.