APUNTE.COM.DO, El cortisol, conocido como la “hormona del estrés”, ayuda al cuerpo a responder ante situaciones de alerta. Sin embargo, cuando se mantiene elevado durante mucho tiempo puede afectar el sueño, la concentración, la energía y las defensas del organismo.

Para mantenerlo equilibrado, los especialistas recomiendan adoptar hábitos constantes que ayuden a reducir el estrés y mejorar el bienestar general. Entre ellos destacan dormir entre 7 y 9 horas, mantener horarios regulares y realizar actividad física moderada.

También es importante evitar el exceso de cafeína, llevar una alimentación equilibrada, mantenerse hidratado y reservar momentos de descanso durante el día. Estas prácticas ayudan a evitar los cambios bruscos de energía y favorecen un mejor funcionamiento del cuerpo.

El sueño tiene un papel clave en la regulación del cortisol, por lo que se aconseja reducir el uso de pantallas antes de dormir, crear un ambiente tranquilo y mantener una rutina estable de descanso.

Además, actividades como la meditación, ejercicios de respiración y caminar al aire libre pueden ayudar a disminuir la tensión mental y mejorar la concentración.

Mantener una rutina organizada y encontrar espacios de desconexión son estrategias que contribuyen a controlar el estrés y recuperar el equilibrio físico y emocional.