APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -El médico y gestor sanitario Pedro Cano defiende que el envejecimiento de la población no debe verse como un problema, sino como una oportunidad social y económica. Según explica, las personas mayores continúan aportando valor a la sociedad mucho después de la jubilación, ya sea mediante el trabajo, el voluntariado, la mentoría o el consumo de servicios que generan actividad económica.

Cano destaca que más del 20 % de la población de Cataluña supera los 65 años y que esta cifra seguirá creciendo en los próximos años. Ante esta realidad, considera necesario adaptar las políticas públicas para responder a las nuevas necesidades de una población cada vez más longeva y activa.

Entre los principales desafíos señala la vivienda. Muchas personas mayores viven solas en hogares que ya no se ajustan a sus necesidades, por lo que propone impulsar viviendas más pequeñas, accesibles y con servicios que les permitan mantener su independencia durante más tiempo. También apuesta por ampliar alternativas a las residencias tradicionales, como la teleasistencia y otros modelos de atención domiciliaria.

Otro reto importante es la soledad no deseada, un problema que afecta tanto a la salud física como mental. Cano considera fundamental detectarla de forma temprana y promover actividades que favorezcan la socialización y la participación comunitaria.

Respecto a la jubilación, defiende un sistema más flexible. Considera que algunas personas necesitan retirarse antes debido a la dureza de sus trabajos, pero muchas otras desean seguir activas laboralmente después de los 65 años y no siempre tienen la oportunidad de hacerlo. Por ello, apoya fórmulas como las jubilaciones parciales y los modelos adaptados a cada situación personal.

Además, subraya el peso de la llamada “economía sénior”, un sector que genera miles de empleos y mueve miles de millones de euros. A su juicio, presentar a las personas mayores como una carga económica es un error, ya que han contribuido durante toda su vida laboral y continúan haciéndolo de distintas maneras.

Para Cano, construir una sociedad preparada para la longevidad beneficiará a toda la población. Las ciudades, los servicios y las políticas diseñadas para mejorar la calidad de vida de las personas mayores terminan creando entornos más accesibles, inclusivos y saludables para todos.