APUNTE.OM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -Especialistas en psicología coinciden en que establecer límites es una habilidad fundamental para proteger el bienestar emocional y construir relaciones más saludables. Aunque muchas personas sienten incomodidad al negarse a peticiones ajenas, aprender a decir “no” puede reducir el agotamiento, fortalecer la autoestima y mejorar la calidad de vida.

Según diversos estudios, la dificultad para poner límites suele estar relacionada con el miedo al rechazo, la necesidad de aprobación y aprendizajes adquiridos desde la infancia. Muchas personas aceptan compromisos, tareas o responsabilidades que no desean asumir para evitar conflictos o sentimientos de culpa.

Los expertos advierten que esta conducta, cuando se vuelve habitual, puede generar estrés, sobrecarga emocional y una sensación constante de insatisfacción. Además, quienes priorizan siempre las necesidades de los demás suelen descuidar su propio bienestar.

La psicología señala que poner límites no significa ser egoísta ni agresivo. Por el contrario, implica expresar las propias necesidades de forma clara y respetuosa, manteniendo el equilibrio entre el cuidado personal y las relaciones con los demás.

Entre las recomendaciones para desarrollar esta habilidad destacan hacer una pausa antes de responder, evitar justificar excesivamente las decisiones, reconocer las propias emociones y aceptar que cierta incomodidad inicial forma parte del proceso de cambio.

Los especialistas sostienen que aprender a decir “no” permite actuar con mayor coherencia, reducir el resentimiento acumulado y fortalecer vínculos más auténticos y equilibrados. En definitiva, establecer límites saludables no aleja a las personas, sino que favorece relaciones basadas en el respeto mutuo y el bienestar compartido.