APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -“El que se enamora pierde” es una frase que se ha popularizado en redes sociales, canciones y conversaciones cotidianas, especialmente entre jóvenes que ven el amor con cierta dosis de escepticismo. Para algunos, representa una realidad: quien ama más se expone más y corre el riesgo de sufrir. Para otros, se trata de un mito moderno que confunde vulnerabilidad con debilidad.


La expresión ha ganado fuerza en una época marcada por relaciones más rápidas, interacciones digitales y un creciente temor al rechazo emocional. Sin embargo, especialistas en psicología, neurociencia y comportamiento humano sostienen que la realidad es mucho más compleja.


Lo que dicen los expertos


La investigadora estadounidense Brené Brown, reconocida por sus estudios sobre la vulnerabilidad, sostiene que abrirse emocionalmente no es una señal de debilidad, sino una manifestación de valentía. Sus investigaciones destacan que la capacidad de mostrarse vulnerable es fundamental para construir vínculos auténticos y relaciones significativas. 


Por su parte, el psicólogo John Gottman, fundador del Instituto Gottman y uno de los mayores especialistas en relaciones de pareja del mundo, afirma que las relaciones exitosas se construyen sobre la confianza, la conexión emocional y la disposición de las personas a compartir sus sentimientos. Según sus investigaciones, las parejas emocionalmente inteligentes manejan mejor los conflictos y desarrollan vínculos más sólidos y duraderos.


Mientras tanto, la antropóloga biológica Helen Fisher ha dedicado décadas al estudio científico del amor. Sus investigaciones mediante resonancia magnética revelan que el enamoramiento activa regiones cerebrales relacionadas con la motivación, la recompensa y el apego emocional, demostrando que el amor forma parte de la naturaleza humana y no simplemente de una construcción cultural. 


¿Por qué muchas personas creen que enamorarse es perder?


Especialistas consideran que esta percepción suele estar asociada a experiencias previas de rechazo, infidelidad, abandono o decepciones sentimentales.


En una sociedad donde con frecuencia se promueve la imagen de la autosuficiencia emocional, algunas personas interpretan el afecto profundo como una pérdida de control. Sin embargo, los expertos advierten que el verdadero riesgo no está en enamorarse, sino en desarrollar relaciones dependientes o poco saludables.


El impacto de las redes sociales


Las plataformas digitales han contribuido a popularizar mensajes que exaltan la indiferencia emocional. Frases como “no te enamores”, “el que demuestra interés pierde” o “nunca des más de lo que recibes” suelen acumular miles de interacciones.


No obstante, estudios sobre relaciones humanas indican que la conexión emocional, la empatía y la confianza siguen siendo factores determinantes para la estabilidad de las parejas, independientemente de los cambios tecnológicos. 

¿Pierde realmente quien se enamora?
Desde la perspectiva científica, enamorarse implica asumir riesgos emocionales, pero también ofrece beneficios psicológicos y sociales. La experiencia amorosa fortalece el sentido de pertenencia, el apoyo mutuo y el bienestar emocional, aspectos considerados fundamentales para la calidad de vida.