APUNTE.COM.DO, Madrid.- En un escenario geopolítico adverso, con la guerra entre Estados Unidos e Irán que ha elevado los precios energéticos e impulsado la inflación, los mercados afrontan una posible subida de los tipos por parte del BCE el próximo jueves 11, mientras que la Fed los mantendría el 17 de junio.
La reunión del BCE, que se celebra los días 10 y 11, se produce después de que el pasado martes se conociera que la inflación de la eurozona repuntó dos décimas en mayo, hasta el 3,2 % en tasa interanual, impulsada por los precios de la energía.
La inflación de la zona euro acumula hasta mayo cinco repuntes consecutivos. En enero subió al 1,7 %; en febrero al 1,9 %; en marzo al 2,6 %, al contabilizar ya el impacto de la guerra en Irán; en abril al 3 % y en mayo al 3,2 %.
Con este último dato de inflación, el consenso de analistas da por segura una subida del 0,25 % de los tipos de interés por parte del BCE hasta el 2,25 % para amortiguar el impacto económico de la guerra en Oriente Medio, después de siete reuniones consecutivas sin cambios, y tras dos años y medio sin subidas.
La propia presidenta del BCE, Christine Lagarde, dejó la puerta abierta el pasado 30 de abril, tras la reunión del Consejo de Gobierno de la entidad, a una subida de tipos en la reunión de junio.
El debate sobre las subidas rápidas
El BCE ha evitado precipitarse con subidas de tipos demasiado rápidas por el peligro que conlleva de enfriar la economía y ponerla en riesgo de recesión, pero hay que tener en cuenta también que una reacción tardía podría disparar la inflación.
El organismo europeo cuenta con la reciente experiencia de 2022, cuando también se dispararon los precios energéticos por la invasión rusa a Ucrania en febrero de ese año, y no reaccionó hasta julio con una subida de tipos para contener una inflación que acabó superando el 10 %.
Según los analistas de Renta4, la inflación récord de mayo de este año en la eurozona impulsada por el shock energético hace prácticamente segura un alza de tipos de 0,25 puntos por parte del BCE.
La Fed y su política monetaria
Los expertos creen que, al contrario del BCE, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) en su reunión del día 17 de junio -la primera en la que estará al frente su nuevo presidente, Kevin Warsh- no acometerá cambios, aunque no se descarta que apruebe una subida de 0,25 puntos a lo largo del año.
De lo que sí se esperan cambios en esta primera reunión de Warsh al frente de la Fed es en la comunicación del organismo, incluyéndose cambios como la eliminación del sesgo de política monetaria «dovish» (moderada) o «hawkish» (agresiva) y el «dot plot», el diagrama de puntos que representa dónde cada miembro de la Fed ve los tipos de intervención al cierre de cada ejercicio.
Un día antes de la decisión de la Fed se conocerá la del Banco de Japón, que al igual que el BCE se espera un alza de un cuarto de punto, pasando del 0,75 % al 1 %; y el 18 de junio la del Banco de Inglaterra, que en este caso se estima una subida del 3,75 % al 4 % para final de año.