APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -Expertos y cocineros asturianos coinciden en que el secreto para lograr un arroz con leche realmente cremoso está en cocer primero el arroz en agua antes de añadir la leche. Este método favorece una hidratación más uniforme del grano y permite que libere mejor sus almidones, responsables de la textura suave y melosa que caracteriza a este tradicional postre.
Según especialistas en tecnología alimentaria, el agua ayuda a que el arroz comience su proceso de gelatinización. Una vez que el grano se ha ablandado, la leche se incorpora de forma gradual para aportar sabor, grasa y cremosidad sin interferir en la cocción interior del cereal. Esta técnica, utilizada desde hace generaciones en Asturias, también mejora la consistencia final del postre.
Otro aspecto clave es el momento de añadir el azúcar. Los expertos recomiendan incorporarlo cuando el arroz está casi cocido, ya que el azúcar dificulta la absorción de líquidos y puede ralentizar el proceso si se agrega demasiado pronto. Por ello, las recetas tradicionales suelen reservar este ingrediente para los últimos minutos de la preparación.
La versión asturiana del arroz con leche se distingue por su cocción lenta, el uso de leche entera y, en muchos casos, una capa superior de azúcar caramelizado. El proceso puede prolongarse durante más de una hora, removiendo constantemente para evitar que el arroz se pegue y favorecer una textura más cremosa.
Los especialistas también aconsejan utilizar arroz de grano corto o redondo, ya que estas variedades liberan más almidón y aportan una consistencia más suave. En cambio, los arroces largos, como el basmati o el jazmín, suelen ofrecer resultados menos cremosos.
Aunque han surgido versiones modernas con ingredientes como vainilla, chocolate blanco, nata o frutas caramelizadas, la tradición y la ciencia siguen coincidiendo en una regla fundamental: para obtener un arroz con leche perfecto, el arroz debe comenzar su cocción en agua antes de que la leche se convierta en la protagonista de la receta.