APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -El emperador romano y filósofo estoico Marco Aurelio dejó una reflexión que sigue vigente: “Las personas más fuertes se mantienen humildes en el éxito y tranquilas en el fracaso”.

La frase resume uno de los principios fundamentales del estoicismo: la templanza, entendida como la capacidad de mantener el autocontrol y el equilibrio emocional ante las circunstancias favorables o adversas.

Según esta filosofía, la verdadera fortaleza no consiste en acumular poder o riquezas, sino en actuar con serenidad, moderación y sabiduría. La humildad evita la arrogancia cuando llegan los éxitos, mientras que la calma permite afrontar los fracasos sin perder la claridad ni la razón.

Junto a Séneca y Epicteto, Marco Aurelio defendió que la sabiduría, la justicia, el coraje y la templanza son las virtudes esenciales para una vida equilibrada y plena.