Expertos advierten que la escalada del conflicto también presiona los precios de los alimentos, el transporte, la electricidad y otros servicios esenciales
APUNTE.COM.DO. SANTO DOMINGO. La guerra en Medio Oriente continúa generando efectos negativos en la economía mundial, y la República Dominicana ya comienza a sentir las consecuencias. El incremento de los precios internacionales del petróleo ha provocado aumentos en los combustibles, elevando los costos de transporte y generando nuevas presiones sobre el costo de vida de los dominicanos.
Economistas y analistas coinciden en que la inestabilidad en una de las regiones más importantes para la producción y distribución de petróleo del mundo está impactando directamente a los países importadores de hidrocarburos, entre ellos la República Dominicana.
Durante las últimas semanas, los precios de los combustibles han experimentado aumentos consecutivos. La gasolina premium ha acumulado incrementos superiores a los RD$30 por galón, mientras que la gasolina regular, el gasoil óptimo y el gasoil regular también han registrado importantes alzas, reflejando el comportamiento del mercado internacional.
El economista Antonio Ciriaco Cruz, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), ha señalado que el principal impacto del conflicto se refleja en el aumento de la factura petrolera y en las presiones inflacionarias que afectan a los consumidores.
Por su parte, el economista Haivanjoe NG Cortiñas ha advertido que cada incremento en el precio del barril de petróleo representa millones de dólares adicionales para una economía dependiente de las importaciones energéticas como la dominicana.
Asimismo, el reconocido economista Henri Hebrard ha expresado preocupación por el efecto que una crisis prolongada podría tener sobre las finanzas públicas, debido a la necesidad de mantener subsidios para evitar aumentos más drásticos en los combustibles.
Impacto más allá de las estaciones de combustible
Los especialistas advierten que el aumento de los combustibles es apenas una parte del problema. El encarecimiento de la energía tiene un efecto dominó que alcanza prácticamente todos los sectores de la economía.
Transporte más costoso
Las empresas de transporte de pasajeros y de carga enfrentan mayores costos operativos, situación que eventualmente se traduce en aumentos de tarifas y fletes.
Alimentos más caros
El sector agropecuario depende de combustibles para la preparación de terrenos, sistemas de riego, maquinaria agrícola y transporte de productos. Como resultado, los aumentos terminan reflejándose en los precios de los alimentos que llegan a los hogares.
Presiones sobre la inflación
Los economistas advierten que el incremento de los costos energéticos puede dificultar los esfuerzos del Banco Central para mantener la inflación dentro de los rangos establecidos, afectando el poder adquisitivo de las familias.
Posibles aumentos en la factura eléctrica
La generación eléctrica dominicana depende en parte de combustibles fósiles y gas natural. Si los precios internacionales continúan aumentando, el sistema eléctrico podría enfrentar mayores costos de producción.
Menor capacidad de gasto del Gobierno
Para evitar aumentos bruscos en los combustibles, el Estado ha destinado cuantiosos recursos a subsidios. Sin embargo, expertos advierten que estos fondos podrían limitar inversiones en áreas prioritarias como salud, educación, infraestructura y programas sociales.
Organismos internacionales mantienen la alerta
Tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI) como el Banco Mundial han advertido que una prolongación del conflicto en Medio Oriente podría desacelerar el crecimiento económico mundial, aumentar la inflación y mantener elevados los precios de la energía durante un período prolongado.
La preocupación también alcanza a los mercados financieros, debido a la incertidumbre gene