APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -Immanuel Kant señaló que un error frecuente en la educación es basarse únicamente en premios y castigos, ya que esto puede hacer que los niños actúen bien solo por recompensa externa y no por comprensión moral. Según su planteamiento, la verdadera formación ética debe centrarse en la interiorización de las normas y no en la obediencia mecánica.

El filósofo explicó que si a un niño se le enseña a comportarse bien solo para recibir un premio o evitar un castigo, aprenderá a actuar en función de lo que le conviene, pero no desarrollará un criterio propio sobre lo correcto y lo incorrecto. Para Kant, este enfoque limita la formación de una verdadera conciencia moral.

En su obra sobre educación, el pensador alemán defendía que la disciplina es necesaria, pero no suficiente. Consideraba que los niños deben comprender el sentido de las normas, en lugar de obedecerlas únicamente por imposición externa. De lo contrario, la conducta moral depende siempre de la autoridad o la vigilancia.

Kant también advertía que el uso excesivo de recompensas puede generar actitudes egoístas, ya que el niño aprende a actuar pensando en beneficios personales en lugar de principios éticos. En este sentido, criticaba una educación basada en incentivos materiales constantes.

Su propuesta educativa se centra en formar la autonomía moral, es decir, que el individuo actúe correctamente porque entiende que debe hacerlo, no por miedo o interés. Esta idea se relaciona con su concepto del imperativo categórico, según el cual las acciones deben poder convertirse en una norma universal.

El filósofo también subrayaba la importancia de la paciencia y la constancia en la formación de los niños, así como el equilibrio entre libertad, límites y respeto. Para Kant, la educación debe guiar al niño hacia la responsabilidad y la reflexión, no solo hacia la obediencia.

Estas ideas han sido retomadas por la pedagogía moderna y la psicología conductual, que coinciden en que el refuerzo puede moldear comportamientos, pero también advierten que los premios excesivos pueden reducir la motivación interna. Investigaciones educativas han demostrado que los niños pueden perder interés en una actividad si esta se asocia únicamente a recompensas externas.

En conjunto, la visión de Kant sigue siendo una referencia en los debates actuales sobre crianza y educación, al proponer un enfoque que prioriza la formación del carácter y el pensamiento crítico por encima del condicionamiento basado en premios y castigos.