APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -Joe Delaney aseguró que, a medida que las personas envejecen, resulta cada vez más importante entrenar de forma estratégica para obtener mejores resultados musculares sin necesidad de realizar rutinas excesivamente agotadoras. El especialista destacó que el objetivo no debe ser entrenar más, sino aplicar el esfuerzo de manera más eficiente.
Según explicó Delaney, aunque desarrollar músculo puede volverse más difícil con el paso de los años, esto no significa que sea imposible. El entrenador señaló que el mismo esfuerzo físico realizado años atrás puede ofrecer resultados menores con la edad, pero considera que la diferencia no es tan grande como muchas personas creen.
El experto propone un sistema conocido como “distribución de la fatiga”, una estrategia que busca organizar los ejercicios de manera inteligente para mantener el rendimiento muscular durante más tiempo y evitar un agotamiento innecesario en cada sesión.
Delaney explicó que muchas personas cometen el error de acumular demasiadas series de un mismo ejercicio, provocando fatiga excesiva y reduciendo la calidad del entrenamiento. En cambio, recomienda realizar menos series por ejercicio y combinar distintos movimientos que trabajen el mismo músculo desde diferentes ángulos.
“Los diferentes ejercicios enfatizan distintas zonas del músculo”, señaló el entrenador, quien considera que variar los movimientos permite distribuir mejor la carga física y obtener una hipertrofia más eficiente.
Otro de los puntos clave de su método es evitar entrenar constantemente hasta el fallo muscular. Aunque reconoce que trabajar cerca del límite ayuda al crecimiento muscular, enfatiza que no es necesario llegar al agotamiento total en cada serie, ya que esto puede afectar el rendimiento general del entrenamiento.
El entrenador también destacó que distribuir adecuadamente la fatiga permite tener una programación semanal más flexible, algo especialmente útil para adultos con poco tiempo disponible. Según explicó, entrenar menos días pero de manera inteligente puede ofrecer resultados positivos sin necesidad de pasar largas horas en el gimnasio.
Además, Delaney subrayó la importancia de la constancia a largo plazo por encima de la intensidad extrema. Afirmó que comenzar a entrenar a los 30, 40 o incluso 50 años todavía puede generar beneficios significativos para la salud y la masa muscular, siempre que exista disciplina y continuidad.
Finalmente, el especialista recomendó limitar el volumen total de cada sesión, utilizar herramientas como la escala de esfuerzo percibido (RPE) y enfocarse en mantener un entrenamiento sostenible y adaptable a la edad y estilo de vida de cada persona.